Algunas pinceladas que el Mundial 2026 ha ido dejando.
El Mundial entra en su recta final. Ya quedaron atrás 96 partidos y solo restan ocho para que se escriba el último capítulo: cuatro cuartos de final, dos semifinales, el duelo por el tercer lugar y la final. Falta el campeón, aunque el torneo parece insinuarlo desde hace días. Mientras llega ese desenlace, esta Copa del Mundo ya ha dejado huellas difíciles de borrar y algunas impresiones que sobrevivirán al resultado del último partido.
Por: Eduardo Arias
Mucha tela para cortVAR
Este torneo será recordado al igual que el mundial de Corea Japón 2002 como un evento en el que de manera descarada se apoyó a uno de los equipos en contienda. En 2002 fue Corea del Sur que a punta de pito llegó a semifinales y logróun cuarto lugar absolutamente artificial.
En este mundial, en el que se supone que la tecnología se utiliza para tomar decisiones justas y democratiza las decisiones arbitrales, el VAR ha sido utilizado de manera descarada en favor de Argentina.
No son voces indignadas de hinchas egipcios o de Cabo Verde o de Jordania o de países árabes o de hinchas neutrales de todo el mundo que en su gran mayoría han repudiado estas ayudas arbitrales. También lo dicen voces reconocidas del fútbol mundial como Ronaldo Nazario, Oliver Kahn, Zlatan Ibrahimovich, Roy Keane, Paul Scholes, por solo citar algunos de los que se han manifestado para refrendar lo que se ha visto en varios de los juegos de Argentina.
Por ejemplo, una falta de Messi al jugador argelino Aïssa Mandi que daba para tarjeta roja directa o al menos para una amarilla. En los demás encuentros los arbitrajes perjudicaron a los rivales de Argentina. La indignación por lo que ocurrió en el partido entre Egipto y Argentina también se ha manifestado por todo el mundo y por más que los rioplatenses que viven a ambas orillas del Río de la Plata justifiquen este tipo de trampas con eufemismos como “picardía”, “rebeldía” o “folclor”, el mundo entero sabe que Argentina ha llegado a cuartos de final no porque tenga mejor fútbol que otros equipos. De hecho con el apoyo arbitral sufrió lo indecible para vencer a una modestísima selección de Cabo Verde y a Egipto.

El doble rasero en el uso del VAR también preocupa al mundo del fútbol. Varias jugadas de gol fueron anuladas porque algún elemento de la pierna o de la rodilla de un jugador que anotaba o intervenía en la jugada estaba dos o tres centímetros por delante de la línea de odffside o porque el chip instalado en los balones había detectado una muy ligera vibración que detectaba que un jugador había rozado el balón, lo que inhabilitaba la jugada. Una de las víctimas de esa miiometría fue el defensor colombiano Davinson Sánchez, quien marcó ante Portugal de cabeza. pero le invalidaron el gol porque uno de sus zapatos estaba unos pocos milímetros por delante del último defensor portugués.

Al mismo tiempo que se ha utilizado (cuando conviene hacerlo) para ese tipo de decisiones que parecen sacadas de una distopia de ciencia ficción, ese mismo VAR ha pasado por altos faltas evidentes como la ya citada de Messi ante Argelia o las que no le pitaron a Argentina en su “épico triunfo” ante Egipto. Por no mencionar la sinfonía de patadas que practicaron impunemente los “jugadores” de Uruguay ante España. En fin… en eso se ha convertido el reino de la FIFA.
Tarjeta roja a la FIFA
Otro episodio que llenó de vergüenza a la FIFA (otra vez la FIFA) fue la llamada que le hizo a la FIFA Donald Trump, presidente de Estados Unidos, para que anularan la suspensión automática por tarjeta roja del delantero estadounidense Folarin Balogun. En el partido de dieciseisavos de final entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina, el delantero fue expulsado por una fuerte falta sobre Tarik Muharemovic. Cuando Trump se enteró de lo que significa una tarjeta roja y de la expulsión del jugador, a nombre de la justicia llamó a Gianni Infantino, presidente del órgano rector del fútbol mundial, quien pasó por alto las prácticas propias de la FIFA y determinó mantener la tarjeta roja pero suspender la aplicación de la sanción de un partido por un periodo de prueba de un año.
La medida, que escandalizó al mundo, manchó aún más el nombre de la FIFA pero no tuvo ningún efecto práctico. Bélgica goleó de manera categórica a Estados Unidos 4 a 1 y Balogun a duras penas tocó el balón un par de veces a lo largo de todo el partido.
Goleadores a la orden del día
Norteamérica 2026 ha sido el mundial de los grandes goleadores. Esta lista la encabeza Lionel Messi con ocho anotaciones hasta el momento, y lo siguen Kylian Mbappé de Francia y Erling Haaland de Noruega ambos con siete y Harry Kane de Inglaterra con seis.
Es la primera vez en la historia de los mundiales que varios jugadores figuran por encima de los seis goles anotados. En el pasado de destacan los nombres de Just Fontaine, con 13 tantos en Suecia 1958, Sandor Kocsis con 11 en Suiza 54 y Gerd Müller con 10 en México 70. Lo llamativo es que los cuatro siguen en carrera y podrían ampliar aún más estas cifras de por sí ya históricas.

¿Son cyborgs, extraterrestres, seres humanos?
El goleador noruego Erling Haaland es un personaje bastante singular en el fútbol moderno. Su rostro de niño, casi de bebé, contrasta con su poderío físico y olfato de depredador dentro del área. Su presentación más destacada fue ante la favorita Brasil. Tres intentos fallidos de marcar sirvieron de antesala a un cabezazo y un remate contundente a la base del palo desde el borde el área.
El otro caso de máquina goleadora es el del belga Romeo Lukaku, uno de los pocos veteranos que sí ha brillado en los más bien pocos partidos que ha jugado. Recién ingresado ante Egipto su atropellada junto al arco rival provocó el autogol de Mohamed Hany. Además marcó en la goledada 5 a 1 ante Nueva Zelanda, en el dramático triunfo ante s Senegal en dieciseisavos de final (Bélgica ganó 3 a 2 en 120 minutos) y marcó el gol definitivo y lapidario ante Estados Unidos que sacó del torneo al equipo de casa tras un contundente 4 a 1. Lukaku, a pesar de ser un jugador muy fornido y que luce pesado, se mueve con una gran rapidez y es capaz de dediciren fraccionesdee segundo dónde poner el balón para vencer al portero rival.

Los veteranos que se despidieron
Ha sido un torneo en el que han participado jugadores veteranos muy mediáticos, con un balance un tanto irregular. Lo de Lionel Messi ha sido sobresaliente. de veteranos muchos de ellos muy mediáticos que han dejado una imagen bastante irregular jugadores que fueron grandes estrellas en su momento. A varios de ellos los vimos luchar e intentar dar lo mejor de sí, como Cristiano Ronaldo, Luca Modric y Kevin de Bruyne, pero ya no están en el nivel de hace algunos pocos años. Caso especial, el del brasileño Neymar. Jugó poco y ante Noruega su impotencia lo llevó a perder los estribos y tratar de provocar a sus rivales sin éxito. Los noruegos observaron su pataleta y se limitaron a sonreír.
Cielito Lindo 2 – Hey Jude 3
A veces el triunfalismo se paga muy caro. Los mexicanos, envalentonados por una primera fase perfecta de tres triunfos y ningún gol en contra recibido, y un triunfo inapelable ante Ecuador en dieciseisavos de final, comenzaron a pensar que a Inglaterra le ganaban simplemente por la altura de Ciudad de México y por el ambiente que se vive en las tribunas cuando allí juega el equipo de casa.
Ante Ecuador ese público que comienza a gritar ole desde el primer minuto del partido como si México ya fueran ganando 4 a 0 y que chifla cada vez que los jugadores rivales toman el balón, seguramente influyó en el ánimo de los ecuatorianos que no fueron ni la sombra de lo que habían mostrado en su partido heroico en el que vencieron dos a uno a Alemania de manera inesperada.
Si uno entra a YouTube puede encontrar reproducciones de videos que lo que decían muchos periodistas mexicanos antes del juego y que corroboran lo dicho.
Una grotesca silbatina al himno británico y el consabido ole cuando arranca el partido marcada el ambiente que leesperaba a Inglaterra. México tomó la iniciativa, pero los mexicanos, tal vez por ignorancia, no saben que los jugadores iongleses han pisado muchas veces Anfield, el estadio del Liverpool, y Cielito Lindo se le queda en pañales al You’ll never walk alone que cantan los seguidores del Liverpool. El hecho es que México dominaba, pero dos goles en dos minutos de Jude Bellingham silenciaron por un buen rato hasta que Quiñonez, un colombiano nacionalizado mexicano, descontó. Al final Inglaterra aguantó la presión de aquella caldera con bastante orden y sde impuso 3 a 2. Es probable que, tras esta dura lección y este golpe a su arrogante triunfalismo, en una próxima ocasión lo piensen dos veces antesde abuchear el himno del país de la selección que los visita y comenzar a gritar ‘ole’ recién arranca el partido.
Cabo Verde, la más grata sorpresa
Se hablaba de equipos relleno porque para muchas personas entre las que me incluía 48 selecciones participantes es una cifra excesiva. Sin embargo ese mundial nos tapó la boca porque arrancó con partidos al menos muy entretenidos que le daban una gran vistosidad al evento y sobre todo porque varios de esos equipos “relleno” que todo el mundo imaginaba que iban a ser goleados dieron una gran lección. Cabo Verde empató ante España, Arabia Saudita y Uruguay y en dieciseisavos de final se suponía que Argentina los arrollaría pero el resultado fue un dramático 3 a 2 en favor de los rioplatenses bastante luchado hasta el punto que los miles de hinchas argentinos que llenaban las tribunas del estadio de Miami celebraban los desesperados rechazos de sus defensores a cualquier parte como si se tratara de un gol de Argentina ante Francia en una final de la copa del mundo.Cabo Verde ya salió, pero dejó la imagen ya inmortal de su veterano arquero Vozinha. Y el respeto de los aficionados al fútbol noble y leal.
Los remos vikingos en las tribunas y la cancha
Una postal inolvidable de este mundial ha corrido por cuenta de los seguidores de la selección de Noruega, que apoyan a su equipo con una celebración que evoca a los remeros de los barcos vikingos. En un detalle que habla muy bien de la sencillez y calidad humana de los jugadores de Noruega, en algunos partidos ellos se han sumado a la celebración, como ocurrió en el partido de octavos de final en que eliminaron a la favorita Brasil. Un símbolo de unidad y solidaridad del que deberían tomar ejemplo sociedades y países.

Colombia… ¿éxito o fracaso?
La selección Colombia parecía encaminada a lograr un resultado notable. Ganó con algo de dudas a Uzbekistán 3 a 1, mejoro ante República Democrática del Congo y jugó un gran partido ante Portugal, que ha debido ganar si no anulan de manera tan ridícula el gol de Davinson Sánchez cuando estaba a punto de terminar el juego.
En ese momento diversas voces de todo el mundo comenzaron a decir que Colombia podía ganar el mundial. En dieciseisavos de final logró una sufrida victoria ante Ghana y en octavos de final Suiza logró el cupo tras un empate sin goles y la definición con lanzamientos desde el punto final que favoreció a los helvéticos.
En este momento se discute si lo de Colombia fue una buena actuación o si dejó dudas. Uno se inclinaría por lo segundo una vez conocido el resultado.
El hecho es que Colombia llevó un plantel del que forman parte algunos jugadores de talla mundial, aunque algunos de ellos, como Luis Díaz y James Rodríguez, estuvieron por debajo de las expectativas.
Pero si Campaz hubiera logrado aprovecharse mano a mano ante el arquero Kobel luego de recibir un regalo del experimentado volante suizo Xhaka… ¿de qué se estaría hablando ahora?
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