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Tarjeta roja  a Agustín Cannobbio
El uso de tarjetas, que se inició en el mundial de México de 1970, marcó un antes y un después en el desarrollo del juego. En la foto, tarjeta roja a Agustín Cannobio de Uruguay en el partido que esa selección perdió con España. Foto: reuters.
Deportes

Del Mundial sin cambios ni tarjetas al VAR: los cambios que han transformado el fútbol a los largo de los mundiales

Aunque una frase de cajón señala que ‘el fútbol es uno solo’, muchos han sido los cambios tanto reglamentarios como tecnológicos que este deporte ha experimentado, para bien y para mal, en particular a partir del Mundial de México de 1970.

Por: Eduardo Arias

El fútbol es un deporte en constante evolución y eso se ha reflejado a lo largo de la historia de las copas del mundo. Un viaje al pasado haría casi que irreconocible un partido del Mundial de Inglaterra de 1966, en el que los equipos no podían hacer cambios y aún no se habían inventado las tarjetas amarillas ni rojas.

Algunos casos que vale la pena recordar. En la semifinal del Mundial de Suecia de 1958, Brasil derrotó 5 a 2 a Francia, que jugó gran parte del partido con su defensor Robert Jonquet gravemente lesionado de la rodilla, quien permaneció en el campo, pero poco o nada podía hacer.

En el Mundial de Chile de 1962, Colombia le ganaba 1 a 0 a Uruguay. Los uruguayos, con la complicidad del árbitro, empezaron a golpear a los colombianos, que terminaron con nueve jugadores en el campo. Francisco 'Cobo' Zuluaga (le fracturaron tres costillas) y Delio 'Maravilla' Gamboa se fueron lesionados.

En el partido Brasil - Portugal del Mundial de 1966 molieron a patadas a Pelé, quien terminó dentro el campo lesionado sin poder hacer mayor cosa. El defensor João Morais le propinó dos patadas casi instantáneas que afectaron gravemente la rodilla de Pelé, quien jugó vendado todo el segundo tiempo para no dejar a su equipo con 10 jugadores.

En ese mismo Mundial, en el cruce de cuartos de final entre Inglaterra y Argentina, el árbitro alemán Rudolf Kreitlen expulsó a Antonio Ubaldo Rattín, capitán de la selección albiceleste, porque según el juez Rattín lo miró con "intención violenta" y pensó que lo había insultado. Rattín explicó que, al no poder comunicarse por no saber inglés ni alemán, intentaba pedirle un intérprete. Como aún no existían las tarjetas, el árbitro lo expulsó con gestos. Rattín permaneció en la cancha durante unos diez minutos pidiendo un traductor.

De ese modo, en el Mundial de México 1970 aparecieron dos innovaciones determinantes. Por un lado, la posibilidad de que los equipos realizaran dos cambios. Y a raíz del incidente del estadio de Wembley con Antonio Rattín, el árbitro inglés Ken Aston, miembro del Comité Arbitral de la FIFA, se inspiró en las luces de los semáforos, un código universal para todas las personas, y se crearon las tarjetas amarillas y roja. La otra, la posibilidad de los equipos de efectuar dos cambios. En México 70 no hubo ningún jugador expulsado y fue necesario esperar hasta Alemania 1974 para que en un Mundial se viera una tarjeta roja. El primero en recibirla fue el goleador chileno Carlos Caszely. Ocurrió en el Estadio Olímpico de Berlín, donde Alemania Federal y Chile abrían el grupo I de aquel mundial. Exasperado por la asfixiante marca que recibía de Berti Vogts, Caszely golpeó sin balón a su marcador y se hizo acreedor a una tarjeta roja directa.

Desde entonces, estas han sido algunas de las innovaciones que nos traen a este presente de VAR, micho-chips en los balones y la posibilidad de realizar hasta seis cambios en determinadas circunstancias.

Antes de 1978, si un partido de eliminación directa terminaba empatado tras la prórroga de 30 minutos, se jugaba un partido de desempate, como ocurrió en Italia 1934 entre el equipo local y España, o en Francia 1938 entre Alemania y Suiza. Las tandas de lanzamientos desde el punto penal para resolver los empates tras la prórroga se establecieron en 1970, pero se aplicaron por primera vez en la fase final de una Copa del Mundo en el Mundial de Argentina 1978. Sin embargo, fue necesario esperar hasta el Mundial de España 1982 para que fuera necesario acudir a esta instancia, en el partido de semifinales entre Francia y Alemania Federal, que terminó empatado a tres goles. En la definición con lanzamientos desde el punto penal, Alemania alcanzó el paso a la final. A partir del Mundial de 1986 se volvieron moneda corriente este tipo de definiciones. De hecho, los campeonatos del mundo de 1994 y, 2006 y 2022 se definieron por esa vía.

Otros cambios que han transformado el fútbol

Una medida en la reglamentación del fuera de juego que rige a partir de 1990 y que busca que haya más situaciones de gol permite que un jugador que se encuentre en línea con el penúltimo defensor ya no está en posición adelantada.

Para evitar la pérdida de tiempo, a partir de 1992 se prohibió que los arqueros tomen con la mano devoluciones voluntarias con el pie de un jugador de su equipo. Sólo puede hacerse con otra parte del cuerpo como la cabeza o el pecho.

Desde el Mundial de 1994 se asignan tres puntos al equipo ganador en vez de dos, con el fin de estimular el juego ofensivo. Antes daba lo mismo ganar un partido y perder otro que empatar dos. Ahora el que empata ambos obtiene un punto menos. En ese mismo mundial aparecieron los nombres de los jugadores en la espalda de sus camisetas.

El 'gol de oro' fue otra determinación que estuvo vigente entre 1996 y 2004. Fue un experimento que buscaba mantener el fútbol ofensivo en las prórrogas de 30 minutos, El equipo que lograba anotar un gol automáticamente ganaba el partido. Sin embargo, la norma dejó de usarse porque el miedo a recibir un gol hacía que los equipos prácticamente no atacaran, como se padeció en varios de los partidos de eliminación directa del soporífero mundial de Corea-Japón 2002.

Otro cambio a partir del Mundial de 2022 ha sido exigirles a los árbitros reponer de forma exacta cada minuto perdido, provocando descuentos de más de 10 minutos.

En 2023 se prohibió que los porteros distraigan de forma antirreglamentaria al cobrador de un penal, toquen los postes o la red, o retrasen el cobro.

En el Mundial de 2026 se adoptó la pausa de hidratación hacia el minuto 22 a 23 de cada tiempo (cuando la pelota deje de estar en juego) y se castiga a quienes se demoran más de cinco segundos ejecutando un saque de banda o de puerta. De ser así, el saque lateral lo cobra el otro equipo, y si el que se demora es el que saca de puerta, se le concede un corner al equipo rival.

Capítulo aparte merecen las sustituciones. Ya se había dicho antes que a partir del Mundial de México 70 se permitieron dos cambios. En el Mundial de 1994 se permitió cambiar a dos jugadores más el portero. En 1998 se permitieron tres cambios. Esta medida duró hasta la pandemia. Desde 2020 se permiten cinco cambios y se permiten sustituciones adicionales si existe la posibilidad de que un jugador pueda haber sufrido un traumatismo craneoencefálico en un jugador.

En el Mundial de Sudáfrica de 2010, el inglés Frank Lampard le anotó a Alemania un gol que traspasó dos metros la raya. Como el balón regresó al terreno en vez de ir al fondo de la red, el árbito no validó la anotación. Desde 2012, ese tipo de jugadas las controla el llamado 'ojo de halcón' sobre la línea de gol, que habría sido de gran utilidad en la final del Mundial de 1966 (esta vez fue Inglaterra la que se benefició ante Alemania con el llamado 'gol fantasma' de Geoff Hurst), así como en el partido entre Brasil y España en el Mundial de México de 1986, en el que Michel le marcó un gol de picabarra a Brasil que vio todo el planeta menos el juez australiano Christopher Bambridge y su asistente de línea.

En el Mundial de Rusia apareció el en estos días tan polémico Video Assistant Referee (Árbitro Asistente de Video) conocido por todos como VAR. 

En 2022 comenzó a utilizarse el sistema de detección semiautomatizada del fuera de juego (SAOT) que se basa en dos herramientas. Un balón con una unidad de medición inercial (o sensor IMU por su sigla en inglés). Este chip envía 500 imágenes por segundo a la sala de video, lo que permite precisar el momento exacto en el que un jugador toca el balón. Lo complementan 12 cámaras de seguimiento óptico ubicadas bajo el techo del estadio que siguen a la pelota y a cada jugador. La información que se recibe de ambas herramientas se procesa mediante inteligencia artificial. Si un jugador recibe el balón en offside, el sistema envía una señal al equipo del VAR, que valida la jugada en segundos. Luego se crea un gráfico que se transmite en las pantallas del estadio y la televisión abierta para que el público entienda la decisión.

Esto lo complementa otra medida que se adoptó en 2024: que el árbitro, dotado de un micrófono conectado a los altavoces del estadio explique su decisión al público presente y a quienes siguen la transmisión por radio, televisión o redes digitales.

Ya en el Mundial de Rusia de 2018 el balón tenía un chip que no ayudaba a los árbitros sino que permitía que los aficionados interactuaran con la pelota desde sus dispositivos electrónicos.

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