
Reforma laboral: una promesa difícil de cumplir
El Gobierno promete que su reforma a las reglas laborales les dará a los trabajadores más ingreso, mayor seguridad laboral, más tiempo libre y más felicidad, lo que impulsará el crecimiento económico. El defecto es que aumentará los costos de contratación y que solo tiene en cuenta a los formales, que son minoría.
Por: Angélica Gómez
Según el Dane, en enero de 2023 había 3,4 millones de desempleados y 21,5 millones de trabajadores en Colombia. Entre estos últimos, 12,5 millones –es decir, el 58 por ciento– eran informales, es decir, aquellos que no se benefician de las ventajas de los empleos formales y que no aportan al Sistema de Seguridad Social ni acceden a sus beneficios, como las incapacidades remuneradas y las vacaciones.
La reforma laboral que el Gobierno de Gustavo Petro radicó ante el Congreso –de acuerdo con economistas, abogados, académicos y empresarios– se ajusta muy bien a lo que quieren los sindicatos –que representan a menos del 6 por ciento de los empleados formales– y a lo que buscan, por ejemplo, los empleados de contratos por prestación de servicios. Sin embargo, se concentra solo en los nueve millones de trabajadores formales del país, que son la minoría. Si se aprueba como está, la reforma correría el riesgo de alimentar lo que –se supone– quiere combatir: el desempleo y la informalidad.
Para profundizar: ¿Quiénes serían los beneficiados con la reforma laboral?
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