
¿Qué está pasando con Tesla y por qué más de 20.000 de sus autos son investigados por poner en riesgo a conductores?
Tesla revisará 20.349 vehículos Model 3 y Model Y en Estados Unidos debido a que una de sus característica supera un límite federal en ese país. Aunque la compañía había solicitado una exención, la autoridad NHTSA rechazó su solicitud.
Por: Juan David Cano
Tesla deberá revisar 20.349 vehículos en Estados Unidos porque sus luces bajas pueden brillar por encima de lo que permite la norma federal, un exceso que, según el regulador, puede afectar a otros conductores y aumentar el riesgo de choque.
La cifra corresponde al reporte que la compañía presentó ante la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés), la autoridad que vigila la seguridad vehicular en ese país.
El llamado no cubre todos los autos de los modelos afectados, sino un grupo concreto identificado por el fabricante. Según el desglose oficial, se trata de 18.735 unidades del Model Y fabricadas entre 2020 y 2023, y de 1.614 unidades del Model 3 producidas entre 2017 y 2023.
¿Cuál es la falla de los Tesla en Estados Unidos?
De acuerdo con la documentación de la NHTSA, el inconveniente se concentra en las esquinas superiores externas del haz de luz, no en todo el faro.
En esa zona, la intensidad supera el máximo que fija la norma estadounidense de seguridad para sistemas de iluminación (el estándar federal conocido como FMVSS 108). Ese exceso de luz puede reducir la visibilidad de quienes vienen en sentido contrario, sobre todo en condiciones de lluvia, nieve o niebla, cuando el deslumbramiento se agrava.

Para identificar cuáles autos podrían tener el defecto, Tesla revisó sus registros de fabricación y de mantenimiento, y se enfocó en los vehículos que salieron de planta o pasaron por servicio con determinados conjuntos de faros a partir de mediados de 2023.
Tesla quiso evitar hacer los cambios
La empresa le había planteado a la NHTSA que la diferencia frente al límite era menor y que no representaba un riesgo real, por lo que pidió una exención para no tener que llamar a revisión a los vehículos.
El regulador rechazó ese argumento. Según la información divulgada, la NHTSA negó la petición en julio y sostuvo que el hecho de que no se hubieran reportado accidentes no elimina la obligación de corregir una pieza que no cumple con la norma. La agencia advirtió, además, que las condiciones de mal clima podían hacer que esos faros generaran deslumbramiento.

Por ahora se desconoce cómo se repararán los autos. Según la NHTSA, al momento del anuncio todavía no se había determinado el arreglo, lo que deja a los propietarios sin un plazo claro.
A diferencia de otras campañas de Tesla, que suelen resolverse con una actualización de software enviada de forma remota, este caso involucra un componente físico, por lo que probablemente requiera llevar el vehículo a un centro de servicio.
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