
La agridulce situación de Julian Assange
La defensa del fundador de Wikileaks celebró que se haya frenado momentáneamente su extradición a EE.UU. Pero mientras Assange espera la apelación, ya cumple 12 años privado de la libertad.
Por: Paula Bravo Medina
“Si Assange se va, con él se va la libertad de expresión”, “Cárcel para los crímenes de guerra, no para el periodismo”, “Liberen a Julian Assange ahora”. Estos y otros mensajes se leían en la celebración en Londres este lunes 20 de mayo después de que se anunciara que la justicia británica concedió al fundador de Wikileaks un último recurso: podrá apelar la orden del Gobierno británico de extraditarlo a Estados Unidos.
“Son buenas noticias porque la corte aceptó la apelación, pero es agridulce porque no sabemos cuándo va a suceder esa apelación”, dijo a Reuters Adriano Grasso, uno de los que celebraban frente a la corte con camisetas con el rostro de Assange.
Agridulce es quizás el mejor adjetivo para describir la situación de Assange, porque lo que podría percibirse como una victoria temporal para él, solo alarga el tiempo que ha pasado el australiano detenido o en asilo.
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