Ir al contenido principal
“La paz no se construye solo con acuerdos, sino también con oportunidades económicas”: Maria Cramér, embajadora de Suecia
Maria Cramér, embajadora de Suecia en Colombia. Crédito imagen: Cortesía.
Internacional

“La paz no se construye solo con acuerdos, sino también con oportunidades económicas”: Maria Cramér, embajadora de Suecia

La representante del reino de Suecia en Colombia conversa con CAMBIO sobre la relación binacional, cómo la inversión del país escandinavo ha crecido en los últimos años en Colombia y sobre la construcción de cadenas productivas con el apoyo de empresas de esa nación.

Por: Laura Lucía Becerra Elejalde

Aunque no parezca algo intuitivo por la distancia geográfica y cultural que los separa, Colombia y Suecia tienen una relación binacional de más de siglo y medio. El 11 de diciembre de 1874 se firmó un documento que oficializó la diplomacia entre Estocolmo y Bogotá y dio paso a décadas de intercambios y apoyos.

Hoy, la representante del reino de Suecia en Colombia es la diplomática Maria Cramér, quien llegó a presidir la embajada en agosto del año pasado. En este tiempo ha podido conocer lugares que muchos colombianos no llegan siquiera a visitar en su vida. Ha estado en Chocó y San José del Guaviare, ha pasado por Medellín y Cartagena, y también por muchas otras zonas rurales, como Tibú, en Norte de Santander, en donde pudo ver de primera mano la realidad de los jóvenes que viven el conflicto armado a diario.

Cramer se considera a sí misma una admiradora de América Latina, pues desde joven siempre le interesó la región y ha trabajado y vivido en varios países como México, Perú y Argentina. Sin embargo, en estos meses Colombia ha cautivado su atención.

“Colombia es particularmente especial. Es una mezcla de culturas influenciada por su ubicación geográfica y su diversidad. Para entender realmente a Colombia hay que viajar, conocer sus regiones y vivir esa diversidad en primera persona”, comenta Cramér en entrevista con CAMBIO, como antesala del Día Nacional de Suecia, que se celebra cada 6 de junio.

La embajadora reflexiona sobre el interés de Suecia en Colombia, las oportunidades que ven las empresas suecas en el país, la cooperación entre ambas naciones y el apoyo del país escandinavo en el desarrollo de cadenas productivas, los procesos de paz y los intercambios culturales.

Maria Cramer_2 (1).jpg

CAMBIO: Colombia y Suecia tienen más de 150 años de relaciones binacionales, una de las más longevas con las naciones europeas. ¿Cuál es el aporte mutuo que tienen ambos países?

Maria Cramér: Es una relación que tiene ya más de siglo y medio. Ha cambiado mucho durante ese tiempo, pero ahora estamos en un muy buen momento y se ha fortalecido en los últimos años.

Tenemos un acuerdo bilateral que también define por qué Colombia es especial para nosotros. Es una relación única y muy amplia, con múltiples dimensiones de cooperación.

Existe una relación basada en valores en la que trabajamos juntos en ámbitos multilaterales. Suecia ha sido un socio importante para Colombia durante mucho tiempo y aunque la cooperación representa una parte pequeña dentro de la relación general, es un componente que nos permite desarrollar muchos otros aspectos y generar oportunidades.

Además, contamos con una fuerte presencia empresarial. Nuestro enfoque es ser un socio en innovación para Colombia, mediante la transferencia de conocimiento y tecnología, trabajando en temas donde hay interés empresarial, pero también utilizando la cooperación para fortalecer el valor que podemos aportar al país.

CAMBIO: Usted menciona que la relación ha cambiado a lo largo de los años. ¿Cuál sería hoy el eje central?

M.C.: Creo que hay tres prioridades. La primera es la relación institucional, entendida como la colaboración entre los dos países y entre sus instituciones en diversos sectores.

La segunda es la dimensión económica. Por ejemplo, estamos impulsando el Foro Empresarial Suecia-Colombia, que hemos lanzado y que realizaremos por primera vez el próximo año.

La tercera es la cooperación, que incluye el apoyo a los derechos humanos y al desarrollo económico en los territorios.

CAMBIO: ¿Qué interés tiene Suecia en invertir y cooperar con Colombia?

M.C.: Más allá de la cooperación tradicional, estamos trabajando de manera estructural en el fortalecimiento de cadenas de valor productivas sostenibles, inclusivas y competitivas.

Esto hace parte de lo que llamamos Team Sweden, una articulación entre el componente político, la cooperación, las agencias especializadas y el sector empresarial. Creo que Suecia tiene una capacidad particular para coordinar todos estos actores y generar valor conjunto para Colombia.

Uno de los aspectos que hemos fortalecido durante muchos años es el trabajo con el sector privado, tanto con empresas suecas como colombianas y los sectores suelen definirse según los intereses y capacidades de las empresas participantes.

CAMBIO: ¿Qué apoyo está dando Suecia a Colombia para crear cadenas de valor productivas?  

M.C.:  Tenemos varios ejemplos. Trabajamos con el PNUD en el programa Economías para la Paz, que conecta comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas con empresas nacionales e internacionales, integrándolas en cadenas de valor reales que generan ingresos y empleo formal en los territorios.

Otro ejemplo es la Red Lechera del Cauca, una alianza público-privada con actores como la FAO, Tetra Pak, que es una empresa sueca, Alpina y Alival. Este proyecto beneficia a más de 400 familias en cuatro municipios y ha logrado aumentar la productividad en cerca de un 33,5 por ciento. Son iniciativas que generan valor tanto para las comunidades como para las empresas.

CAMBIO: ¿Cuántas compañías suecas tienen hoy presencia en Colombia?

M.C.: Esa cifra cambia constantemente, pero hablamos de alrededor de 100 marcas suecas presentes en Colombia, que generan aproximadamente 27.000 empleos directos.

CAMBIO: ¿En qué sectores están estas empresas?

M.C.: Hay sectores en los que estamos poniendo especial énfasis y donde creemos que Suecia puede aportar valor diferencial. En salud y farmacéutica, por ejemplo, tenemos a AstraZeneca, una empresa reconocida que contribuye significativamente en temas de innovación.

En energía y transición energética contamos con compañías líderes en transmisión de energía como ABB. También en el sector transporte, con empresas como Volvo y Scania. En moda y diseño encontramos a H&M, IKEA y Electrolux, una compañía que trabaja fuertemente en diseño y consumo sostenible.

Asimismo, hay empresas vinculadas a minería responsable e infraestructura. Son sectores clave para la transición energética y donde Suecia puede aportar conocimientos en sostenibilidad, seguridad y relacionamiento con comunidades.

CAMBIO: ¿Qué diferencia a las empresas suecas de otras multinacionales presentes en Colombia?

M.C.: Estamos trabajando con un concepto que se llama 'Hecho con Suecia', en lugar de 'Hecho en Suecia', porque se trata de construir conjuntamente con Colombia. Creo que eso refleja muy bien el valor agregado de nuestras empresas.

Son compañías donde los valores tienen un papel importante. Existe un fuerte énfasis en sostenibilidad y responsabilidad social. Muchas llevan décadas en Colombia y han sabido combinar los valores suecos con el contexto colombiano.

También son empresas líderes en innovación dentro de sus respectivos sectores. Generan empleos de calidad, impulsan la formación de talento y combinan sostenibilidad, tecnología, conocimiento e innovación para crear valor en Colombia.

CAMBIO: ¿Qué tan relevante es hoy la inversión sueca en el país?

M.C.: Durante los 12 años de vigencia del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Colombia, Suecia ha sido el cuarto inversionista entre los países de la Unión Europea en Colombia. Suecia es un país relativamente pequeño, y por eso esta es una cifra muy importante.

Esto se debe a la fuerte presencia empresarial sueca en Colombia y al hecho de que esas empresas siguen creciendo e invirtiendo aquí, como la llegada de Ikea o la compra que hizo Essity a Familia.

En comparación con otros países de la región, Colombia es un mercado importante y las empresas suecas que están aquí ponen mucho énfasis en ser también colombianas. Existe un compromiso genuino con el mercado local.

photologuephotos2023-10proyecto_nuevo_57_0jpg
La empresa Ikea ingresó a Colombia en 2023. Crédito imagen: Cortesía. 

CAMBIO: Sería difícil hablar con Suecia sin abordar los temas de paz. Su país ha sido un aliado estratégico de Colombia durante años. ¿Cómo ven actualmente la situación del conflicto?

M.C.: El compromiso de Suecia con la paz en Colombia es de largo plazo. Observamos que el conflicto sigue vigente, aunque ha cambiado de naturaleza. Hay más grupos armados y dinámicas distintas a las de años anteriores.

Sin embargo, también es importante reconocer que Colombia ha logrado avances significativos. Cuenta con una arquitectura institucional sólida para la paz, una participación activa de la sociedad civil y un reconocimiento internacional por sus esfuerzos.

Nuestro enfoque ha sido y seguirá siendo una cooperación integral y de largo plazo que combina fortalecimiento institucional, desarrollo económico territorial y participación comunitaria, con especial énfasis en mujeres y jóvenes.

Creemos firmemente que la paz no se construye solo mediante acuerdos, sino también a través de oportunidades económicas, inclusión y desarrollo sostenible.

CAMBIO: ¿Qué balance hacen de la política de Paz Total del Gobierno de Gustavo Petro?

M.C.: Primero quisiera aclarar que Suecia no es país garante, sino país acompañante en el proceso de diálogo con el ELN. Además, brindamos apoyo técnico a distintos procesos relacionados con la paz.

Nuestro enfoque siempre ha sido apoyar los esfuerzos que Colombia adelanta en esta materia. Ese ha sido nuestro papel y seguirá siéndolo en el futuro.

CAMBIO: ¿Qué oportunidades existen hoy para los colombianos interesados en estudiar o desarrollar su carrera profesional en Suecia?

M.C.: Es un tema muy importante y que me gustaría fortalecer aún más. Los intercambios académicos y profesionales generan un enorme valor para las personas y para los países porque crean vínculos duraderos. Las universidades suecas tienen una amplia oferta académica y muchos programas se imparten en inglés.

Para quienes quieran estudiar en Suecia existe el portal Study in Sweden, donde se encuentra toda la información sobre programas, becas y requisitos. En Colombia también contamos con el Instituto Nórdico, una organización que acompaña a los estudiantes durante el proceso de orientación.

En cuanto a oportunidades laborales y de formación, el Swedish Institute ofrece programas como las Swedish Institute Scholarships for Global Professionals, que financian estudios de maestría y están orientados al desarrollo de liderazgo, innovación y capacidades profesionales.

Además, los participantes acceden a redes internacionales, mentorías, eventos y oportunidades de networking que continúan generando valor después de finalizar sus estudios.

CAMBIO: Aunque lleva ya varios meses en Colombia, ¿qué sello personal le gustaría darle a su gestión como embajadora?

M.C.: Estoy fascinada y muy feliz de estar aquí. Llegué en agosto y he tenido la oportunidad de viajar bastante por el país, y conocer sus enormes riquezas y también sus desafíos. Me gustaría profundizar y ampliar los lazos entre Suecia y Colombia. Creo que estamos en un momento muy favorable para hacerlo.

Tenemos una historia sólida sobre la cual seguir construyendo. El Foro Empresarial Suecia-Colombia será una herramienta importante para fortalecer el intercambio entre los sectores privados de ambos países, pero también involucrando al Gobierno, la academia y la sociedad civil.

Asimismo, la cooperación nos brinda instrumentos para fortalecer los vínculos entre actores suecos y colombianos de forma sostenible y duradera. Mi objetivo es precisamente ese: crear más lazos, hacerlos más fuertes y garantizar que perduren en el tiempo.
 

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir artículo en redes sociales