
Las especies invasoras avanzan con el calentamiento global
Las especies foráneas a menudo se convierten en plagas en ambientes no nativos, aniquilando la biodiversidad local. Un nuevo informe mundial se centra en las formas de rechazar a los invasores.
Por: Deutsche Welle
Cuando las hormigas coloradas escaparon de su hogar, en Argentina, y empezaron a viajar alrededor del globo -a menudo a través de contenedores en los barcos- pocos hubieran imaginado el daño que esos insectos podrían llegar a causar.
Esa especie venenosa, también llamada hormiga de fuego u hormiga roja, expulsó y algunas veces aniquiló a poblaciones nativas de animales e insectos, desde China y Japón hasta Australia y Estados Unidos, incluyendo a los que polinizan las plantas locales, causando daños a largo plazo en la vegetación. La hormiga colorada, que también come y daña semillas, puede causar un severo impacto en las cosechas y los ecosistemas autóctonos.
Según investigadores, las hormigas rojas prefieren un clima cálido, pero están marchando hacia regiones otrora más frías, a medida que sube la temperatura en el planeta, y arrasan con la biodiversidad en su camino. Su propagación ha impulsado costosas medidas de erradicación, pero algunas de ellas han llegado demasiado tarde.
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