
Fuerte reacción del padre Francisco De Roux
Francisco de Roux, expresidente de la Comisión de la Verdad, explica en CAMBIO los efectos de no haber incluido las recomendaciones de la Comisión en el Plan de Desarrollo. Según el padre, el Congreso golpeó gravemente la legitimidad y la autoridad política y ética de esa entidad nacida de los acuerdos de paz.
Por: Francisco de Roux
El Congreso decidió sacar del Plan Nacional de Desarrollo el artículo que acogía con respeto las recomendaciones de la Comisión de la Verdad. Estas, sin ser legalmente vinculantes, entraban en el Plan para orientar la discusión democrática sobre los cambios institucionales indispensables para avanzar hacia un país reconciliado.
Esta decisión hace un daño enorme a la autoridad ético-política de la Comisión y deslegitima el Informe y el enorme proceso de toma de conciencia que durante cuatro años llevó al país a reconocer la necesidad de un cambio estructural para hacer realidad al acuerdo firmado en el teatro Colón.
El daño producido por la decisión no está en atajar las recomendaciones que de diversas maneras siguen inspirando al Plan, sino en el golpe dado a la legitimidad ética pública de la Comisión. Esta fue establecida en el Acuerdo para fundar, en la búsqueda de la verdad, y no en la verdad acabada y absoluta, las transformaciones y negociaciones que el mismo Acuerdo puso en marcha al requerir que se fijaran, hacia adelante, las condiciones para la no repetición del Conflicto.
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