
Jorge Eliécer Laverde es el nuevo contralor general: obtuvo la mayoría de los votos en el Congreso
El exsecretario de la Comisión Sexta del Senado se impuso sin sorpresas y con una amplia mayoría en la votación del Congreso. Llegará a la cabeza del máximo órgano de control fiscal con una trayectoria marcada por su paso por el Capitolio y bajo la sombra de una antigua relación —que Laverde ha negado— con el condenado excongresista Mario Castaño.
Por: Jonathan Beltrán
La elección del contralor marcó un nuevo pulso de fuerzas en el Congreso. Las bancadas llegaron al Salón Elíptico con sus propias cuentas y un escenario que, hasta hace pocos días, parecía anticipar una votación cerrada. Sin embargo, la disputa terminó convertida en una victoria arrolladora de Jorge Eliécer Laverde, quien estará al frente del máximo órgano de control fiscal del Estado durante los próximos cuatro años,
En la recta final por el alto cargo también estaban el exvicecontralor Carlos Mario Zuluaga y el excontralor de Bogotá Andrés Castro. Sin embargo, Laverde se movió más rápido en la negociación con las bancadas y su experiencia en los pasillos del Capitolio terminó pesando en una contienda en la que logró reunir una mayoría mucho más amplia de la que anticipaban las cuentas previas.
Hasta hace una semana, el respaldo del Partido Conservador y la poca resistencia que su nombre generaba entre bancadas de distintos sectores ubicaban a Zuluaga como favorito. Castro, por su parte, estaba entre los candidatos que mejor sonaban en las filas del Centro Democrático y el Pacto Histórico. Sin embargo, ninguno de los dos logró consolidar una coalición lo suficientemente amplia para competir con la red de apoyos que Laverde tejió.

Laverde obtuvo 82,89 puntos en el concurso por la Contraloría, un proceso en el que 234 aspirantes quedaron en el camino tras los filtros de pruebas de conocimiento, revisión de requisitos y hojas de vida. Sin embargo, más allá de sus credenciales académicas y profesionales, terminó pesando su buena relación con miembros de la bancada oficialista.
La aspiración de Laverde tomó fuerza con el respaldo de Simón Gaviria, hijo del expresidente y jefe del Partido Liberal, César Gaviria. Ese apoyo inicial le permitió empezar a cosechar respaldos en distintas orillas del Congreso, como el Partido de la U, Cambio Radical, el Partido Conservador y el Centro Democrático, una suma de apoyos que terminó por inclinar definitivamente la balanza a su favor.
El perfil de Jorge Eliécer Laverde, el nuevo contralor de la República
Laverde llega a la Contraloría con una hoja de vida construida entre la academia y los pasillos del poder. Es abogado y doctor en Derecho. Cuenta con seis especializaciones y dos maestrías en áreas que van desde el alto gobierno y gerencia financiera hasta administración territorial y gestión pública.

En su carta de presentación ante el Congreso, Laverde también se presentó como auditor internacional reconocido ante el Reino Unido y como profesional de la reserva de la Policía Nacional. “En mí conviven el rigor técnico, la disciplina institucional y la firmeza implacable que exige hoy Colombia en el control fiscal”, afirmó durante su intervención ante el Congreso.
En su intervención ante la plenaria, el ahora contralor planteó que su administración apostará por una entidad moderna, apoyada en herramientas tecnológicas para fortalecer la vigilancia y combatir la corrupción. En ese sentido, también sostuvo que la Contraloría debe convertirse en el primer bastión contra la impunidad frente al mal manejo de los recursos públicos.

Laverde asumirá el cargo con una estrategia propia que incluye como pilar inicial un control fiscal humanista, “para ponerle rostro a los afectados por corrupción y tener mano de hierro jurídica”. A esa apuesta se suma una estrategia de soberanía de datos fiscales, con información relacionada con la contratación pública, así como el rastreo de redes de corrupción transnacional y el seguimiento de recursos que terminen en paraísos fiscales.
Las apuestas del nuevo contralor coinciden con algunas de las estrategias anunciadas por el Gobierno de De la Espriella para monitorear en tiempo real los procesos de contratación y anticiparse a posibles hechos de corrupción. El reto que tendrá por delante no es menor: su antecesor, Carlos Hernán Rodríguez, vigiló en el último cuatrienio la ejecución de casi 5.000 billones de pesos.
La trayectoria y los cuestionamientos que rodean a Jorge Eliécer Laverde, el nuevo contralor
Laverde nació en La Dorada, en el oriente de Caldas, donde comenzó su recorrido por la política local. Inició su trayectoria en el sector público como concejal de su municipio y luego dio el salto a la Asamblea Departamental, corporación en la que se desempeñó como diputado durante dos periodos consecutivos y que llegó a presidir en 2013.
En Caldas integró las filas del Partido Liberal y, con ese respaldo, empezó a tejer alianzas que le permitieron ampliar su influencia más allá de las fronteras del departamento. Ese camino lo llevó a renunciar a su curul en la Asamblea para dar el salto al Congreso, donde asumió como secretario de la Comisión Sexta del Senado de la República.

En ese recorrido también coincidió con el grupo del excongresista liberal Mario Castaño, condenado a más de 15 años de prisión por la Corte Suprema de Justicia por ser el cerebro detrás del llamado caso de las Marionetas, una red que desvió más de 112.000 millones de pesos mediante el direccionamiento y manejo irregular de contratos estatales en al menos 10 departamentos.
Laverde llegó en 2014 a la Secretaría General de la Comisión Sexta del Senado de la mano de Castaño, entonces senador liberal, en una célula legislativa dedicada a tramitar asuntos relacionados con transporte, comunicaciones y servicios públicos. Aunque el hoy contralor ha negado su cercanía con el fallecido excongresista, una publicación de Castaño en redes sociales dejó registro de las gestiones que adelantó para impulsar su llegada a ese cargo.
El político caldense se mantuvo durante los últimos 12 años al frente de la Secretaría de la Comisión Sexta, tras acuerdos que le permitieron permanecer allí en tres periodos consecutivos. En ese rol, construyó relaciones con congresistas y distintas bancadas que, años después, terminarían siendo determinantes para su elección como el hombre encargado de vigilar la ejecución de miles de billones de pesos entre 2026 y 2030.
Los vencedores y vencidos tras el triunfo de Jorge Eliécer Laverde en el pulso por la Contraloría
La ficha más cercana al Gobierno que logró ubicarse entre los diez finalistas en la carrera por la Contraloría fue Ana Elena Monsalvo, quien integró el equipo de empalme del sector Hacienda. Sin embargo, ante las dificultades para consolidar una mayoría a su favor y con la prioridad de evitar una nueva derrota tras la elección del presidente del Senado, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, optó por alejarse de las negociaciones entre bancadas.
Congresistas consultados por CAMBIO consideran que, aunque Laverde recibió apoyos de distintas bancadas, su triunfo deja dos vencedores principales: el Partido Liberal y el Centro Democrático. Con la gestión del presidente del Senado, Lidio García, las toldas rojas lograron ubicar a un alfil en uno de los cargos más poderosos del Estado, mientras que las filas uribistas demostraron la capacidad de incidencia de su numerosa bancada.

Al final, las cuentas mostraron que Laverde arrasó con sus competidores, que incluso antes de que se abriera la votación ya daban por descontada su derrota. Pero el resultado también dejó en evidencia el peso de la decisión del Centro Democrático: si los 47 miembros de la bancada uribista hubieran optado por respaldar a otro candidato, otros partidos se sumarían a esa eventual alternativa y las cuentas en el Salón Elíptico serían distintas.
El Pacto Histórico quedó en una especie de limbo. En las filas del petrismo había respaldos repartidos entre los tres candidatos que lideraban la recta final y la colectividad buscaba tener la batuta en la decisión con sus 67 curules. Sin embargo, la unión de la coalición oficialista dejó al partido de izquierda sin margen de maniobra. “Solo esperamos que no persiga a Gustavo Petro”, dijo a CAMBIO un congresista del Pacto Histórico tras la decisión de su partido de sumarse a la ola de respaldos a Laverde.

El balance que deja este nuevo pulso en el Congreso es claro: el Centro Democrático se consolida como una pieza fundamental de la coalición oficialista, mientras que el Pacto Histórico, pese a tener la bancada más numerosa, tendrá serias dificultades para imponer apuestas propias cuando las demás fuerzas logren consolidar mayorías.
Para el Gobierno de De la Espriella, el resultado podría leerse como una derrota por “W”, pero no necesariamente como un nuevo revés por falta de apoyos en el Congreso. La administración entrante decidió mantenerse al margen de la puja para evitar otro revés político, no avivar las críticas por una eventual injerencia en la elección de un organismo de control y concentrar su atención en la emergencia provocada por el terremoto.
Lea los comentarios








