
Abelardo de la Espriella, el día después de la derrota, dice que nunca estuvo obsesionado con la presidencia del Senado
Sin obsesión, sin presiones y sin compra de votos, así describió Abelardo de la Espriella lo que pasó en la votación que le dio la presidencia del Congreso a Honorio Henríquez y no a su candidato, Alfredo Deluque.















