
Siguen las muertes en los estadios y la biometría todavía está esperando
Pese a los diez hechos violentos asociados al fútbol en lo que va del año, la individualización de hinchas está cada vez más lejos de volverse realidad. Se han incumplido los plazos del Decreto 1622 y un contrato que dejó firmado la exministra Urrutia está a punto de suspenderse por irregularidades denunciadas por CAMBIO.
Por: Juliana Ramírez
Los asesinos disfrazados de hinchas que mataron a Anderson Steven Jaramillo Cañaveral, de 34 años, y Alejandro Gallego Torres, 25 años, el pasado domingo 30 de abril después del partido Nacional-Medellín, no solo están libres, sino que como Pedro por su casa, es muy probable que vuelvan al próximo clásico en el Atanasio Girardot sin que nada se los impida. Seguramente tenían otros delitos encima, pero no hay cómo validar masivamente la identidad y antecedentes de todos los asistentes a los estadios del país. ¿Por qué?
Dos días antes de irse de la Casa de Nariño, el expresidente Iván Duque dejó firmado el Decreto 1622 de 2022, que delegó al Ministerio de Deporte como responsable de la implementación de la biometría en los estadios con el objetivo de ejercer un control en el ingreso de los aficionados y, a su vez, hacer efectivas las restricciones de ingreso a hinchas sancionados producto de un mal comportamiento.

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