
La CIDH exige garantizar el tratamiento de Elián, el bebé indígena con piel de mariposa en Guainía
Meses de tutelas y desacatos no lograron que Elian García Flórez, un bebé makú de Guainía, recibiera el tratamiento para su enfermedad de piel. La CIDH exigió al Estado colombiano cumplir lo que las decisiones judiciales ya habían ordenado.
Por: Carol Tatiana Gómez
Una tutela, dos incidentes de desacato y una intervención pública del superintendente de Salud no bastaron para garantizar de forma estable el tratamiento de un bebé indígena en Guainía. Ahora, el caso de Elian García Flórez pasó a manos de la CIDH, que ordenó medidas cautelares a su favor.
Elian tiene 11 meses y vive junto a sus padres en el resguardo Remanso Chorrobocón, un territorio makú al que solo se llega después de cinco horas de navegación desde Puerto Inírida. Su condición exige curaciones constantes, insumos especializados y controles médicos periódicos en Bogotá, una logística que para una familia en pobreza extrema, depende casi por completo de que el sistema de salud cumpla lo que le corresponde.
Una tutela que no se cumplió

Cada intento de la familia por conseguir el tratamiento de Elian terminó sin respuesta. Ocurrió primero con la Nueva EPS, a la que acudieron en octubre de 2025 pidiendo medicamentos y apoyo para los traslados médicos a Bogotá. Ocurrió después cuando el Juzgado 34 de Familia de Bogotá ordenó atender al menor de forma urgente, pero la orden tampoco se movió.
En noviembre del 2025, la jueza concluyó que la EPS había incurrido en omisiones que vulneraron los derechos del bebé a la salud, la vida digna y la protección especial de la niñez, y dio 24 horas para entregar los medicamentos. Tampoco se cumplió.
Después del incumplimiento, el juzgado abrió un incidente de desacato. Ahí la ONG "Unidos por la Justicia" decidió llevar el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Incluso, el superintendente de Salud, Daniel Quintero, anunció en su cuenta de X que los medicamentos para el bebé ya habían sido despachados después de meses de espera, y que lo más grave era que por esa razón, Elián podía perder su ojo. Parte de los medicamentos llegaron al resguardo Remanso Chorrobocón, transportados en lancha por una persona cercana a la familia.
Lo que la CIDH encontró

Pese a las gestiones reportadas por la Nueva EPS, HOMI y CAFAM, la CIDH concluyó que no existe evidencia de que los tratamientos se estén entregando con la periodicidad ordenada judicialmente. Por eso dispuso que el Estado garantice acceso regular y continuo a los tratamientos, asegure traslados seguros a los controles médicos, y aplique un enfoque diferencial que reconozca la condición étnica del menor y la lengua materna de su madre, Yesenia Flórez, hablante de makú.
Aún están pendientes las citas médicas y nutricionales programadas para agosto en Bogotá y con ellas, los gastos de transporte y alojamiento que la familia, según relata su padre a El Espectador, no puede costear por sus propios medios.
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