
Entre el terror y la esperanza: el turismo cafetero del Quindío después del terremoto
Quindío: entre el terror y la esperanza tras el terremoto. Créditos: Alcaldía de Armenia/ tiktok @alejo09211
En el pueblo llegan mercados, tejas e ingenieros. En el campo, el silencio. Un mes después del terremoto que sacudió al Quindío, campesinos, guías turísticos y hoteleros del Eje Cafetero cuentan cómo el miedo ahuyentó a los visitantes y los dejó solos frente a la tarea de reconstruir.
La finca de Doña Laura, ubicada en la vereda La Soledad, en el municipio de Quimbaya, ha sido propiedad de su familia por un siglo y medio. Allí, a tres minutos de la cabecera municipal, ha vivido durante 67 años.
Con los ahorros de toda una vida, construyó tres apartamentos para alojar a los visitantes. Se dedicó por décadas a la siembra de café y cacao, pero su tierra guardaba otra riqueza: quedaba en un punto estratégico, rodeada de los parques más turísticos del Paisaje Cultural Cafetero.
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