
Las violencias que tapó el caso Sarabia-Benedetti
Mientras la atención pública está puesta en el escándalo que sacude a la Casa de Nariño, continúan las masacres, los confinamientos obligados y los desplazamientos masivos en varias regiones del país.
Por: María Fitzgerald
A manos de los distintos grupos armados ilegales, incluso los que ya se habían comprometido con la Paz Total, la violencia sigue avanzando por distintas regiones en Colombia.
Más de 5.000 personas andan confinadas en Nóvita, Chocó, por cuenta del paro armado que decretó el ELN el pasado 27 de mayo, y por el enfrentamiento que sostienen contra las Autodefensas Gaitanistas de Coombia (AGC). Los hechos forzaron el desplazamiento obligatorio de otras 600 personas, tal como lo pudo comprobar la Defensoría del Pueblo.
Justo antes de que iniciara el paro armado, la Defensoría había advertido sobre la inminencia del paro. Sin embargo, a la fecha no ha habido ninguna reacción de la fuerza pública. Al menos no detectada por la Defensoría.
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