Ir al contenido principal
photologuephotos2024-11whatsapp_image_2024-11-18_at_32021_pmjpeg
País

Lo bueno, lo malo y lo feo de negociar con el ‘fantasma’ de Iván Márquez

Iván Márquez.

A ocho años de la firma del acuerdo de paz con las Farc, el Gobierno nacional continúa el proceso con los combatientes que están en el territorio y se olvida del líder de los disidentes. Análisis.

Por: Armando Neira

En la práctica, la figura de Iván Márquez, jefe de la disidencia de las Farc-EP Segunda Marquetalia, es más simbólica que real en la mesa de negociación. Así ha sido desde que, en un improvisado campamento que, según se presume, se encuentra en Venezuela, anunció el bautizo de este grupo con la ficticia ilusión de llegar a tener el mismo poder que alcanzó la guerrilla creada hace más de medio siglo por Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo.

Por eso, ahora que el propio Gobierno lo declara “fantasma”, es muy posible que, de los nueve procesos del marco de la paz total, este podría finalmente tomar forma y avanzar.

En efecto, Luciano Marín Arango (Florencia, 16 de junio de 1955) es una figura histórica de este largo y sangriento conflicto armado. Según la Comisión de la Verdad, 450.664 personas perdieron la vida a causa del conflicto armado entre 1985 y 2018.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales