
Mujeres emprendedoras, claves para financiar y hacer crecer sus negocios
El liderazgo y la presencia de las mujeres en el emprendimiento han crecido, pero todavía persisten brechas. Fortalecer sus negocios requiere acceso a financiamiento y redes de apoyo, pero también políticas públicas y soluciones de mercado que respondan a sus necesidades.
En Colombia, según el DANE, seis de cada diez negocios son manejados por una mujer y, en el ámbito global, el país ocupa el tercer lugar en liderazgo femenino en el sector empresarial. Las colombianas tienen un perfil altamente calificado y, en su mayoría, son profesionales.
Aunque cada vez son más y el panorama resulta esperanzador, sus negocios siguen siendo principalmente microempresas y dar el salto hacia una mediana o gran empresa continúa siendo un desafío. En este contexto, facilitar el acceso a oportunidades financieras, cerrar las brechas tecnológicas de género y fortalecer las redes de contacto puede contribuir al crecimiento de sus negocios. Estas últimas son especialmente relevantes, pues distintas investigaciones muestran que los hombres tienden a construir redes profesionales más amplias que las mujeres.
Construir un historial financiero
Una primera recomendación, de acuerdo con James Pérez Morón, profesor de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de La Sabana, es que las mujeres construyan un historial financiero propio lo antes posible. “Ese es el primer paso, pero también es importantísimo que sus cuentas personales estén separadas de las empresariales”, dice Pérez.
También es relevante conocer las oportunidades que ofrece la banca para las mujeres, en particular para quienes son cabeza de familia o jóvenes. Un estudio de la Global Banking Alliance for Women (GBA) afirma que es un 16 por ciento más probable que ellas ahorren en comparación con sus pares masculinos. A su vez, BID Invest señala que la proporción de créditos morosos entre las mujeres es más baja que la de los hombres en el mercado minorista.
A pesar de ello, todavía existen diferencias en los montos a los que acceden. En microcrédito, las mujeres reciben en promedio 800.000 pesos menos, mientras que en consumo, 250.000 pesos menos, y en vivienda, 16 millones de pesos menos. Estas brechas responden a múltiples factores, entre ellos las diferencias en ingresos, patrimonio y capacidad de endeudamiento, por lo que cerrarlas requiere tanto fortalecer el acceso de las mujeres a productos financieros como desarrollar soluciones que respondan a sus necesidades y condiciones.
Opciones para financiar negocios
Para cerrar esa brecha, el Gobierno y el sector privado han adoptado medidas dirigidas a promover la paridad. Entre ellas está la Ley 2535 de 2025, que creó el Fondo de Emprendimiento para la Mujer (FEM) con el propósito de impulsar sus proyectos productivos y generar empleo. La iniciativa también busca que la autonomía económica contribuya a enfrentar la violencia de género, por lo que también existe el Fondo Mujer Libre y Productiva de la Vicepresidencia, que además ofrece asistencia técnica.
Otra de las opciones es Bancóldex, el banco público de desarrollo empresarial de Colombia, que creó la Línea Mujeres Empresarias. Está dirigida a pymes en las que al menos el 51 por ciento del capital pertenezca a mujeres y ofrece montos de hasta 50 millones de pesos en microfinanzas y hasta 250 millones para empresas con mayores necesidades.
En el ámbito distrital, la Alcaldía de Bogotá cuenta con el programa Mujer Emprendedora y Productiva, que entrega capital semilla de hasta tres millones de pesos a micronegocios conformados por al menos tres mujeres.
En la banca privada, entidades como Bancolombia han dispuesto líneas de cartera especiales para promover la equidad. Las empresas pueden acceder a tasas especiales cuando al menos el 30 por ciento de la propiedad está en manos de mujeres, la representante legal es una mujer o el 50 por ciento del personal es femenino.
También se han destinado recursos exclusivos y tasas preferenciales para mujeres emprendedoras del campo. Además de la financiación, el banco ha impulsado programas de capacitación y mentoría, como Emprender Mujer, que incluye espacios de networking y herramientas comerciales.
Pérez Morón insiste en la importancia de aprovechar estas opciones con enfoque de género, pues considera que el desafío para ellas sigue siendo “pasar de los emprendimientos de subsistencia a emprendimientos sustentables, formales y que generen un empleo y un ingreso digno”.
El valor de las redes
Otro aspecto clave para el crecimiento de los negocios es la construcción de redes de contacto. Vincularse con otras emprendedoras, acceder a nuevos espacios y compartir experiencias puede abrir oportunidades comerciales, facilitar el intercambio de conocimientos y fortalecer los negocios.
Estas redes también pueden ser una herramienta para enfrentar algunas de las barreras que encuentran las mujeres en el mundo empresarial. Distintas investigaciones han mostrado que los hombres tienden a construir redes profesionales más amplias, por lo que promover espacios de conexión y colaboración entre mujeres puede contribuir a cerrar esta brecha.
Cerrar las brechas que enfrentan las mujeres emprendedoras también pasa por ampliar su acceso a la tecnología y a las herramientas digitales que pueden facilitar la gestión y el crecimiento de sus negocios. Soluciones como los pagos con QR o Wompi permiten avanzar en esa transformación y abrir nuevas oportunidades para que más negocios puedan crecer y llegar a nuevos clientes.
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