
Las oscuras curules de la paz
Los requisitos que se establecieron no lograron evitar que muchos candidatos desnaturalizaran el espíritu de la ley y se adueñaran de las curules de las víctimas
6 de los 16 elegidos representantes a la Cámara por las víctimas son fichas de políticos tradicionales y algunos de ellos presuntamente relacionados con los paramilitares. Cambio investigó los nexos de los nuevos parlamentarios.
Por: Isabel Santiago
Las curules de la paz fueron un compromiso del acuerdo con las Farc para darle representación a los habitantes de los municipios más golpeados por el conflicto armado. Por eso se reglamentó que fueran las organizaciones de víctimas –campesinas, étnicas o sociales– las que presentaran candidatos, y no los partidos tradicionales. Además, los candidatos tenían que estar registrados como víctimas. Sin embargo, los requisitos que se establecieron no lograron evitar que muchos candidatos desnaturalizaran el espíritu de la ley y se adueñaran de las curules de las víctimas.
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