Ir al contenido principal
photologuephotos2022-09k-popjpg

El ejército K-pop y la Revolución Molecular Disipada

Con el activismo, el K-pop ya no es sólo bailes increíbles y música. Ahora se ha convertido en símbolo de lucha contra la ultraderecha, la brutalidad policiaca, de lucha contra el fascismo y es uno de los emblemas más fuertes en la actualidad de la protesta social.

Por: María Fitzgerald

BTS, Black Pink, EXO y SuperJunior son algunas de las bandas Coreanas que tienen al mundo paralizado. Bailes elaborados, ritmos pegajosos, rostros andróginos, grupos conformados por varias personas jóvenes que empezaron a convertirse en un fenómeno global desde 2014, cuando el mundo conoció y bailó en Gangnam Style.

Sus fanáticos, que en una mayoría son mujeres jóvenes, se han regado por el mundo entero y son uno de los fandoms más organizados y más dedicados en la actualidad. Y ese orden, justamente, las ha convertido en una de las fuerzas políticas más potentes en el mundo virtual.

Has alcanzado tu límite de artículos gratuitos

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión

Finalización del artículo
1 min de lectura·0% leído

Lea los comentarios

Suscriptores

Compartir en redes sociales