
‘El proceso contra el expresidente Uribe no termina este martes’: Iván Cepeda
El senador Iván Cepeda, precandidato del Pacto Histórico
En entrevista con CAMBIO, el senador de izquierda espera que se ratifique la condena contra el exmandatario y dice que aún le falta responder por las masacres de El Aro y La Granja, y el asesinato de Jesús María Ovalle. Cepeda habla, además, de la consulta del Pacto Histórico de este domingo 26.
Por: Armando Neira
El senador Iván Cepeda será uno de los dos en disputa en la consulta del Pacto Histórico para elegir, dicen, a su precandidato presidencial, quien competirá en marzo con los aspirantes del Frente Amplio. El objetivo de este proceso, que se desarrollará el próximo domingo 26 de octubre, es que la centroizquierda presente un candidato único para las elecciones presidenciales de 2026. En entrevista con CAMBIO, Cepeda explica qué haría si, al final de este trayecto, se convierte en el sucesor de Gustavo Petro.
CAMBIO: La primera pregunta es un poco atípica. ¿Este domingo los ciudadanos pueden votar por el precandidato o el candidato del Pacto Histórico?
Iván Cepeda: En realidad, es una consulta con un doble propósito. Primero, elegir a nuestras candidatas y candidatos al Congreso de la República en listas paritarias para Senado y Cámara. Y, en segundo lugar, realizar una consulta presidencial para escoger a la persona que representará al Pacto Histórico en las próximas elecciones, incluida la interpartidista de marzo de 2026, donde se elegirá al candidato del Frente Amplio.
CAMBIO: Hay dudas, pero según su convicción, ¿el ganador del domingo competirá en marzo para definir el candidato del Frente Amplio?
I.C.: Es claro que vamos para la consulta del mes de marzo. La solicitud presentada ante el Consejo Nacional Electoral es totalmente transparente, por lo que no debería haber dudas. Si alguien pretende cuestionarlo, estaría incurriendo en un error o incluso en una ilegalidad.
CAMBIO: ¿A qué atribuye que haya habido tanto ruido alrededor de esta consulta y que, a estas alturas, no haya claridad?
I.C.: No entiendo por qué algunos consideran que no hay claridad. El proceso es completamente transparente. Quienes intentan oscurecerlo lo hacen por razones políticas o por temor a la fuerza electoral del Pacto Histórico. También puede haber quienes carezcan de talante democrático y prefieran que triunfe la extrema derecha sin pasar por un proceso electoral.
CAMBIO: ¿El tarjetón se modificó o mantiene la figura de Daniel Quintero?
I.C.: El tarjetón ya estaba impreso. El doctor Quintero decidió retirarse, aunque desconozco las circunstancias exactas de su decisión, ya que he estado concentrado en mi campaña. De todos modos, el tarjetón se mantiene y estará disponible en 19.000 puestos de votación.
CAMBIO: ¿Se contarán los votos marcados a favor de Daniel Quintero?
I.C.: Es posible que eso ocurra.
CAMBIO: ¿Y qué sucederá con esos votos?
I.C.: Serán parte del caudal electoral del Pacto Histórico, pero no serán válidos para él, puesto que se retiró de la consulta.
CAMBIO: ¿Qué pasaría si él obtiene más votos que usted o que la aspirante Carolina Corcho?
I.C.: Es una hipótesis. Lo concreto es que él ya no participa en el proceso.

CAMBIO: Aun así, ¿no cree que pueda resultar confuso para los electores?
I.C.: No lo creo. Está claro que él se ha retirado.
CAMBIO: Algunos consideran que la consulta del Pacto Histórico es difícil de entender.
I.C.: Me sorprende. Nunca había visto un proceso en el que una colectividad enfrentara tantas trabas para unirse, legalizar su unidad y luego realizar una consulta. Cada paso ha tenido obstáculos. ¿No le parece sospechoso que haya tantas dificultades consecutivas?
CAMBIO: Hay quienes piensan que hay sectores que buscan ponerles “palos en la rueda”, y otros dicen que ustedes tienen un desorden completo. ¿Cuál es su opinión?
I.C.: Hemos hecho cuatro congresos muy ordenados en los que tomamos nuestras decisiones y entregamos la documentación a tiempo. No veo desorden alguno.
CAMBIO: Este domingo usted se enfrenta a Carolina Corcho. ¿Por qué los electores deberían votar por usted y no por ella?
I.C.: Yo puedo decir por qué deben votar por mí: porque tengo todos los méritos, la trayectoria política, la preparación, las convicciones, la firmeza y la flexibilidad necesarias para ser jefe de Estado. Por eso decidí participar en este proceso electoral.
CAMBIO: Si ganara la consulta de este domingo, la del Frente Amplio y las elecciones presidenciales, ¿qué tipo de presidencia haría a partir de 2026?
I.C.: Haré una presidencia en la que ofreceré garantías a todo el país. Tendremos un programa claro, disposición al diálogo para construir un acuerdo nacional y un fuerte componente de cambio social y búsqueda de la paz. Será un gobierno en el que combatir la pobreza y la corrupción, y avanzar en la reforma y revolución agrarias, serán prioridades.
CAMBIO: ¿Continuará con la política de ‘paz total’ del presidente Petro?
I.C.: Haré un análisis pormenorizado de los logros y problemas de esa política de paz total, así como de todas las del actual Gobierno. Con base en esa evaluación, daré continuidad a lo que haya sido eficaz y corregiré lo que no haya funcionado o donde crea que no hubo avances.
CAMBIO: Existe la percepción de que la derecha tiene una política de seguridad y la izquierda no. ¿Usted la tiene?
I.C.: Este Gobierno ha desarrollado una política de seguridad humana, que prioriza la protección de la vida y de las comunidades por encima de la defensa del Estado.
CAMBIO: ¿Y ha funcionado?
I.C.: Sí. Se han confrontado grupos armados sin que las Fuerzas Militares o policiales agredan a la población, como sucedía antes. Los índices de violaciones de derechos humanos por parte de la fuerza pública han disminuido sensiblemente. Aunque persiste la violencia en algunos territorios, debemos seguir debilitando las economías ilegales que la alimentan.
CAMBIO: ¿Continuará con esa política?
I.C.: Sí. Mantendré los elementos positivos de la seguridad humana y reforzaré las transformaciones territoriales, sin descartar el uso legítimo de la fuerza.
CAMBIO: Como comandante en jefe, ¿ordenaría ataques o bombardeos contra grupos criminales?
I.C.: En este Gobierno no ha habido bombardeos, y en el mío tampoco los habrá. Implican un alto riesgo para la población civil y para menores de edad reclutados por la fuerza.
CAMBIO: ¿Entonces?
I.C.: Eso no significa que no tomaré decisiones firmes para proteger la vida y la seguridad de la población. Frente a eso no tendré vacilaciones.
CAMBIO: Ustedes ganaron en 2022. ¿Qué evaluación hace de este proceso de aprendizaje en el Gobierno?
I.C.: Ha sido una experiencia con múltiples facetas. A un segundo gobierno llegaremos con una visión mucho más madura. Hemos comprendido la diferencia entre tener el gobierno y tener el poder político. Sabemos que el tiempo debe aprovecharse mejor; debemos planificar más, usar los recursos del Estado con eficacia y combatir la corrupción, incluso dentro de nuestro propio gobierno.
CAMBIO: ¿Qué dice sobre la corrupción en esta administración?
I.C.: Se creyó ingenuamente que un gobierno de izquierda estaría exento de corrupción. Debemos tomar todas las medidas necesarias para prevenirla y sancionarla.

CAMBIO: ¿Cómo evitar casos como el de la UNGRD, que tocó las puertas del presidente Petro en el propio Palacio?
I.C.: El presidente Petro no está implicado en esos hechos y ha actuado con firmeza contra la corrupción. Pero el país enfrenta un fenómeno de macrocorrupción, una corrupción estructural que requiere una respuesta integral, penal y ciudadana, porque no se puede seguir con la idea de que la corrupción es un delito menor. Por eso propongo crear un Sistema Nacional contra la Macrocorrupción. Será una de mis primeras medidas de gobierno.
CAMBIO: ¿Qué hará en materia de relaciones exteriores, considerando la actual tensión tras las declaraciones de Trump contra el presidente Petro?
I.C.: Hay un cambio de política de Estados Unidos hacia el mundo y hacia la región. Ha adoptado una política exterior cada vez más hostil e impositiva, tanto en el comercio y el uso de la fuerza como en la intervención en asuntos internos de otros países. Frente a eso, debemos mantener canales diplomáticos y posibilidades de diálogo, pero con una postura firme. Someterse a esas presiones sería una renuncia a nuestra soberanía nacional. Arrodillarse no nos irá mejor; sería, en cambio, una muestra de ingenuidad.
CAMBIO: ¿Y cómo puede resolverse esta crisis?
I.C.: Hay que insistir en el diálogo hasta donde sea posible, pero también fortalecer alianzas regionales, por ejemplo, con los gobiernos de Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, para coordinar posiciones comunes.
CAMBIO: ¿Y mientras tanto?
I.C.: Colombia debe diversificar sus relaciones internacionales, tanto políticas como económicas.
CAMBIO: Trump puso en el mismo nivel a Petro y Maduro, acusándolos de narcotráfico. ¿Qué opina?
I.C.: Es gravísimo que un expresidente condenado, como Trump, llame narcotraficante a nuestro presidente. Es una falta de respeto a la nación que merece una condena unánime de los colombianos. Esto no es un hecho irrelevante. Que un presidente convicto, él sí ante la justicia, llame a nuestro presidente narcotraficante debe suscitar una condena enérgica de los colombianos en su conjunto. Es un irrespeto a la nación.
CAMBIO: ¿Y sobre el presidente Maduro? ¿Cuáles serían las relaciones con él?
I.C.: Seguiremos la línea del presidente Petro: mantener relaciones diplomáticas y económicas con claridad política y respeto mutuo. Mi política hacia Venezuela será una continuación de lo que ha hecho el presidente Petro.
CAMBIO: Usted ha sido adversario ideológico y judicial del expresidente Uribe. ¿Qué espera de la decisión de segunda instancia en su caso?
I.C.: Si se actúa con los estándares del derecho, debería ratificarse la condena de primera instancia. La reciente condena del abogado o intermediario del expresidente Uribe, Diego Cadena, agrava su situación penal. Entonces, lo que debe ocurrir es una ratificación de la condena.
CAMBIO: ¿Y si es absuelto?
I.C.: Si es absuelto, haré uso de los recursos legales pertinentes. Quiero ser muy claro: este episodio del expresidente Uribe no termina con la decisión de este martes. De ninguna manera. Más allá de este proceso, hay hechos graves: falta la etapa de lo que fue el grupo paramilitar Metro, hechos que están en la impunidad y que deben ser aclarados, como las masacres de El Aro y La Granja, y el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Ovalle, ocurridos cuando él fue gobernador de Antioquia, que siguen en la impunidad y deben ser investigados.
CAMBIO: En caso de ganar la Presidencia, ¿cómo sería su relación con estos procesos judiciales?
I.C.: Como jefe de Estado me apartaría de ellos, pero garantizaría que continúen sin interferencias.
CAMBIO: ¿Cómo sería su relación con la oposición política?
I.C.: De diálogo. Convocaría un diálogo nacional para alcanzar un acuerdo sobre los temas fundamentales del país.
CAMBIO: ¿Sobre qué temas giraría ese acuerdo?
I.C.: Primero habría que definir una agenda, un cronograma y mecanismos de implementación. Hay que definir tiempos para que no sea un diálogo retórico, sino que produzca resultados.
CAMBIO: ¿Esto sería con una constituyente?
I.C.: Si así lo deciden las fuerzas políticas y sociales que estén en el diálogo, puede ser una constituyente o también puede ocurrir que sea a través de leyes del Congreso de la República. Lo importante es ponernos de acuerdo como sociedad.
CAMBIO: ¿Por qué cree que el país debería volver a votar por la izquierda? ¿Por qué cree que se les debe renovar el mandato?
I.C.: Porque los vaticinios apocalípticos sobre el Gobierno de Petro se demostraron falsos. Eso de que el país iba a quedar reducido a cenizas y a ruinas después de nuestro Gobierno no fue así. Ha sido un Gobierno democrático, respetuoso de las instituciones, de la división de poderes públicos –así se quiera decir lo contrario– y de la propiedad privada. Además, ha puesto en el centro del debate la crisis social y la necesidad de reformas estructurales.
CAMBIO: ¿Cuáles serían los ejes fundamentales de su posible gobierno entre 2026 y 2030?
I.C.: Presentaré mi propuesta completa el sábado 25, titulada Tres revoluciones para una Colombia potencia mundial de la vida.
CAMBIO: ¿Cuáles son?
I.C.: Una revolución ética para recuperar la dignidad, la vida y el respeto hacia las víctimas, las mujeres y las comunidades discriminadas; una revolución económica y social que profundice la reforma agraria y convierta al país en potencia agroalimentaria, combatiendo la pobreza y articulando campo y ciudad; y una revolución política y democrática orientada a un gran Acuerdo Nacional que permita consensos sobre los principales problemas del país.
CAMBIO: Finalmente, senador Cepeda, después de recorrer el país en esta campaña, ¿qué es lo que más le ha dejado huella?
I.C.: El dolor del sufrimiento humano. Muchos compatriotas viven bajo la violencia, la pobreza y el desprecio por su dignidad. En Colombia existe una discriminación hacia los pobres, una verdadera aporofobia. Debemos erradicarla de manera definitiva.
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