
¿Propuesta de paz o maniobra política? El acuerdo nacional que propone el ELN en medio de la ofensiva militar
Ante el incremento de los operativos militares y de una posible alianza con Estados Unidos para combatir estructuras del ELN, la guerrilla planteó un eventual acuerdo como una salida al conflicto armado. CAMBIO consultó a expertos para analizar por qué esta propuesta surge en este momento y cuál es su alcance real en medio de la coyuntura electoral.
Por: Jonathan Beltrán
La propuesta del Ejército de Liberación Nacional (ELN) sobre la construcción de un acuerdo apareció en medio de un escenario adverso para la guerrilla. No solo el Gobierno de Gustavo Petro avanza en acercamientos con Estados Unidos para reforzar la ofensiva militar, sino que este 10 de enero el ministro de Defensa aseguró que se le habría dado de baja a alias Santiago, el cabecilla de más alto rango que estaría en el país.
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La detención de Nicolás Maduro en Caracas por orden de Donald Trump y la presión de su administración sobre el Gobierno colombiano para combatir grupos dedicados al narcotráfico podrían limitar el margen de acción del ELN. En ese nuevo escenario, el ELN perdió parte de su retaguardia estratégica en Venezuela y quedó expuesto a acciones militares conjuntas entre Colombia y Estados Unidos.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, reveló que uno de los temas centrales de la conversación de 55 minutos entre Petro y Trump correspondió a combatir a organizaciones transnacionales como el ELN. De hecho, el primer mandatario colombiano ha enfatizado en que la cooperación de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, también sería clave en la estrategia conjunta.

Ante las advertencias sobre una escalada de las operaciones contra sus estructuras, el Comando Central del ELN propuso avanzar en un acuerdo nacional para superar el conflicto político, social y armado en el país. Según la guerrilla, la participación de diferentes sectores en la discusión planteada permitiría consolidar medidas para garantizar democracia, soberanía y justicia social.
“El mundo entero se encuentra convulsionado frente a las agresiones del imperialismo norteamericano, tratando de recuperar su maltrecha hegemonía para intentar mantener su dominio global”, explicó la Delegación de Diálogos de Paz del ELN. Y añadió que el acuerdo estaría orientado a superar la pobreza, la corrupción, la persecución política y el paramilitarismo.
Un momento crítico para el ELN: ¿qué hay detrás de la propuesta de un acuerdo nacional?
El planteamiento del ELN llega en uno de los momentos más complejos de su historia reciente. La convergencia entre un endurecimiento de la política de seguridad del Gobierno nacional, el posible restablecimiento de la cooperación con Estados Unidos y la pérdida de condiciones favorables en Venezuela podría reducir de forma significativa el margen de maniobra de la guerrilla.

Luis Eduardo Celis, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), explicó a CAMBIO que el ELN enfrenta un momento de incertidumbre. Para el analista de violencias organizadas, la propuesta del acuerdo nacional se presenta como respuesta a recientes movimientos políticos regionales que podrían afectar su presencia y control territorial en zona fronteriza.
“El tratamiento que hay que darle al ELN es un punto de controversia política. La derecha busca su derrota y la izquierda la construcción de un acuerdo mediante diálogos y negociaciones. Eso hace inviable que se logre una postura unificada, que será uno de los temas que la guerrilla pondrá sobre la mesa ante posibles represalias”, detalló Celis.

Por su parte, la analista senior del Internacional Crisis Group, Elizabeth Dickinson, plantea que la reconfiguración del poder en Venezuela también implica cambios profundos en la estructura de mando y la estrategia del ELN. En ese sentido, enfatizó en que la propuesta integraría una serie de medidas adoptadas por la guerrilla para responder a un entorno regional menos favorable para sus filas.
“Probablemente el ELN ya asumió que no logrará una salida pacífica del conflicto con este Gobierno, pero quiere plantear su supuesta disposición a negociar con próximas administraciones ante un posible aumento de la presión militar”, explicó Dickinson, quien advirtió que la propuesta busca enviar un mensaje político en medio del endurecimiento del discurso de seguridad de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos.
La coyuntura electoral como oportunidad política para el ELN
La iniciativa presentada por la Delegación de Paz de esa guerrilla este 12 de enero se conoció a menos de dos meses de las elecciones legislativas y las consultas presidenciales. Por eso, Luis Eduardo Celis plantea que, como una organización política en armas, el ELN busca defender sus posturas e incidir o participar de forma directa en el debate político nacional.

“El ELN tiene interés en participar del debate presidencial, por eso presenta esta propuesta de construir un acuerdo nacional. Es una propuesta que va a causar debate y controversia. Eso sí, es mejor echar lengua que echar bala. Vamos a ver qué evolución tiene esta iniciativa y hasta dónde puede avanzar”, sostuvo Celis.
El diagnóstico del analista está incluso contemplado en la propuesta presentada por el ELN. En uno de los puntos claves de la iniciativa, la guerrilla sostiene que la actual coyuntura electoral representaría una oportunidad para debatir sobre temas fundamentales y encontrar salidas negociadas que permitan garantizar la seguridad de la población civil a mediano y largo plazo.

Manuel Salamanca, investigador en temas de conflicto, paz y construcción de consensos, explicó a CAMBIO que la propuesta del ELN busca aprovechar la campaña electoral como un escenario de deliberación pública, en el que distintos actores políticos se ven obligados a pronunciarse sobre el modelo de seguridad del país y la posibilidad de entablar negociaciones con estructuras armadas ilegales.
El profesor de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Javeriana sostuvo que, con su propuesta, la guerrilla busca posicionar su agenda en un momento en el que la necesidad de combatir sus estructuras ocupa un lugar central en la discusión nacional y regional. “Luego de la intervención de Estados Unidos en Venezuela, el ELN entiende que corre el riesgo de quedar reducido únicamente a un objetivo militar, sin margen para interlocución política”, detalló Salamanca.
¿Qué tan viable es el acuerdo nacional propuesto por el ELN?
El Comando Central del ELN detalló que la iniciativa planteada podría derivar en un proceso constituyente para garantizar que los próximos gobiernos implementen los puntos fijados en el eventual acuerdo nacional. Según la guerrilla, el proceso contaría con la participación protagónica de diferentes sectores de la sociedad y se convertiría en un mandato constitucional.

Jorge Mantilla, experto en seguridad, crimen y conflicto, explicó a CAMBIO que la viabilidad de un acuerdo de esa naturaleza es limitada en el corto plazo, debido a la coyuntura electoral y al contexto regional actual. El analista es una de las voces que plantea que la propuesta requiere un consenso amplio entre las fuerzas políticas y sociales, algo difícil de alcanzar mientras el ELN realiza acciones armadas a nivel nacional.
El doctor en Criminología de la Universidad de Illinois detalla que los recientes mensajes de paz de esa guerrilla han estado acompañados por secuestros, paros armados y otras acciones contra la fuerza pública y la población civil. “El alcance de la propuesta es más discursivo y político que real. En la situación actual, difícilmente permitirá activar de inmediato un acuerdo vinculante”, sostiene.

La analista sénior de Crisis Group para Colombia, Elizabeth Dickinson, reitera que el acuerdo presentado no introduce elementos sustancialmente nuevos frente a planteamientos previos del ELN. “Lo nuevo es el contexto. El acuerdo queda reducido a un intento de la guerrilla binacional por posicionarse frente al nuevo escenario geopolítico y táctico, y ante los cambios que se generarán en la transición en Caracas”, explica.
Finalmente, los expertos consultados coinciden en que la reunión entre los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro será clave para definir la hoja de ruta en la lucha contra las organizaciones narcotraficantes. Por eso, en un contexto de presión militar creciente y polarización electoral, los analistas advierten que la iniciativa que busca mantener abierta la puerta de la negociación carece de las condiciones requeridas para su materialización.
La respuesta del presidente Petro a la propuesta del ELN
Un par de horas después de que se conociera la iniciativa de la guerrilla binacional, el primer mandatario se refirió a la posibilidad de promover el eventual acuerdo desde el Gobierno nacional. En ese sentido, reiteró que ninguna negociación con estructuras criminales tendrá éxito si mantienen el reclutamiento forzado de menores y las actividades relacionadas con el narcotráfico.
“Se ofreció un acuerdo y el ELN lo destruyó a sangre y fuego, matando humildes campesinos. Esa masacre se debió al control de cultivos ilícitos y al control del oro ilícito. (...) Las comunidades deben recobrar su libertad y diseñar con ellas la transformación progresista del territorio”, indicó el jefe de Estado, a través de su cuenta en X.

En su respuesta oficial a la propuesta del ELN, el presidente Petro reiteró que en su reunión con las autoridades venezolanas se planteará el desarrollo de una zona económica especial en la frontera. Además, enfatizó en que todas las estructuras de esa guerrilla que permanecen en el vecino país están expuestas a acciones militares conjuntas.
El primer mandatario sostuvo que un primer paso para la negociación sería que las estructuras del ELN en Colombia se ubiquen en zonas de concentración temporal para desarrollar estrategias de transformación territorial. Para el presidente, la participación ciudadana en esas iniciativas permitiría frenar las disputas con otras organizaciones ilegales en las regiones.

“La Asamblea Constituyente solo tocará algunos aspectos que no están en la Constitución y otros que se deben ejecutar de inmediato, las garantías de los derechos fundamentales del pueblo, que el actual Congreso no quiso legislar. Para construir el Estado Social de Derecho que la Constitución ordena, para precisamente lograr la Paz y tener un país más justo”, concluyó el presidente, en el mensaje en el que reiteró que la JEP podría extender su jurisdicción para lograr avances en negociaciones.
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