
Rectificación sobre el artículo: 'Exclusivo: un mayor (r) de la Policía y asesor de la DNI está salpicado por narcotráfico'
El mayor (r) Cesar Augusto Ortiz Ortiz está mencionado en dos investigaciones: una por narcotráfico en La Guajira, y otra relacionada con el denominado ‘zar del contrabando’, Diego Marín. Desde este año, Ortiz hace parte de la DNI, la cual lidera la purga en la Policía Nacional. ¿En manos de quiénes está la inteligencia del Estado?
Por: Redacción Cambio
Rectificación sobre el artículo “Exclusivo: un mayor (r) de la Policía y asesor de la DNI está salpicado por narcotráfico”
Por orden de un juez de tutela, que ya fue impugnada por CAMBIO, rectificamos y adicionamos la publicación titulada Exclusivo: un mayor (r) de la Policía y asesor de la DNI está salpicado por narcotráfico. A continuación se presenta la última versión de dicho artículo, que también fue modificado en su publicación original.
La rectificación ordenada por un juez “versa sobre la afirmación” (es decir, una única expresión) “que involucra al demandante en acusaciones de narcotráfico sin que esté siendo investigado por las autoridades competentes”. No obstante, como aquí explicamos, el mayor (r) Ortíz sí está siendo investigado y estamos dispuestos a revelar la prueba de la actuación disciplinaria ante la Procuraduría General de la Nación que a la fecha de la publicación se seguía en su contra.
Ahora bien, dado que nos asiste el derecho a la reserva sobre el archivo periodístico (reconocido, entre otras, en Sentencia T-594 de 2017 de la Corte Constitucional), nos oponemos a publicar las documentaciones e informaciones relativas a la investigación penal y por ende –dadas las exigencias del juez de tutela, que cuestionamos con nuestra impugnación que decidirá el Tribunal Superior de Bogotá– rectificamos y suprimimos la mención atinente a dicha investigación penal.
El juez de tutela también ordenó eliminar una fotografía del mayor (r) Ortíz proveniente de archivos oficiales, bajo el argumento de que no contamos con su consentimiento previo para la publicación. De dicha postura también disentimos y así lo hicimos manifiesto, pero en todo caso cumplimos con suprimir tal fotografía del artículo original y en esta versión rectificada tampoco se incluye aquella.
El país quedó conmocionado después de que la Unidad Investigativa de Noticias Caracol revelara el contenido de los archivos de Alexander Díaz, alias Calarcá, jefe de las disidencias de las Farc, en los cuales quedó al descubierto un presunto vínculo entre ese grupo armado, el general Juan Miguel Huertas, jefe del Comando de Personal del Ejército, y Wilmar Mejía, alto funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). Sin embargo, no es el único cuestionamiento grave que pesa contra funcionarios de la DNI.
CAMBIO revela una nueva historia, con otro funcionario de esa dependencia, que tiene sendos cuestionamientos relacionados con narcotráfico y contrabando. Se trata del mayor (r) de la Policía, Cesar Augusto Ortiz Ortiz, vinculado a la contrainteligencia de la DNI.
Los nuevos ‘doce apóstoles’
La primera historia sobre Ortiz se remonta a julio de 2023. Ese mes hubo un ‘megaoperativo’ contra el narcotráfico en La Guajira que pasó desapercibido por muchos, pero que terminó siendo uno de los motivos por los cuales el mayor Ortiz salió de la institución. La operación contra el narcotráfico se realizó en Maicao, Riohacha y Uribia, en La Guajira, y también en Bogotá. Fueron capturados 23 integrantes de dos estructuras al servicio del narcotráfico.
Lo interesante vino después. En medio de la investigación liderada por un equipo de la DEA, se dieron cuenta de que una de las piezas fundamentales en el envío de droga era un grupo de 12 uniformados de La Guajira que, al parecer, servían para dichas organizaciones narcotraficantes, es decir, eran quienes dejaban pasar la droga.
El caso era de suma importancia porque se trataba de una investigación transnacional por la salida de droga desde La Guajira hacia Estados Unidos y otros países. Ese, al parecer, sería el canal de la salida de droga del denominado Cartel de los Soles. Por eso, la DEA puso su lupa en el caso.
Fuentes cercanas a esa investigación le contaron a CAMBIO que uno de los líderes de la organización era un uniformado con más de 20 años en la institución y que, por eso, en el sector Defensa, se prendieron todas las alarmas. Según las pesquisas de las autoridades, los 12 policías, conocidos en el argot popular de la zona como ‘los 12 apóstoles’, participaban activamente en el tráfico de estupefacientes.
Los investigadores identificaron dos modalidades de actuación dentro del grupo de policías corruptos: extorsionaban a las redes narcotraficantes para dejar pasar la droga y, a quienes no cooperaban, les incautaban la droga y luego hacían negocio con ella. En la primera, los uniformados montaron un esquema de extorsión en retenes en el que detenían vehículos con cargamento de drogas y exigían a los conductores comunicarse con los dueños para cobrarles grandes sumas a cambio de permitirles seguir. La segunda modalidad consistía en que incautaban la droga a quienes no se dejaban extorsionar, pero solo reportaban una fracción mínima: el resto,la vendían a redes de tráfico en La Guajira. Las autoridades tienen enumerados casos específicos que incluyen, entre otros, la cantidad de droga que salió rumbo a Estados Unidos por cuenta de los policías corruptos.
El expediente incluye el testimonio de personas extraditadas a Estados Unidos, agentes encubiertos, entregas controladas e interceptaciones, y enumera a varios integrantes policiales que harían parte del entramado. Uno de los 12 mencionados es el mayor (r) César Augusto Ortiz Ortiz quien, para la época de los hechos, fungía como jefe de la SIJIN en el departamento.
CAMBIO consultó en la Procuraduría la existencia de esas pesquisas y confirmaron que sí se adelantan indagaciones por los hechos.
Desde el organismo de control disciplinario advirtieron que están indagando los hechos, que recibirán pruebas y que, en diciembre, determinan si llaman a responder al mayor (r) Ortiz a un proceso formal en su contra. Un auto de la Procuraduría Delegada Disciplinaria de Instrucción 10 para la Fuerza Pública, conocido por CAMBIO, da cuenta de las actuaciones por las cuales sería investigado el mayor (r) Ortíz.
En un documento conocido por este medio, advierten que el caso que está en la lupa de la entidad está relacionado con “el tráfico de estupefacientes, anomalías en procedimientos de allanamientos y registros, hurto y modificación de vehículos de alta gama”.
Altas fuentes del sector Defensa confirmaron a este medio que esa investigación, liderada por la DEA, fue uno de los señalamientos que llevaron a que el mayor no ascendiera y que fuera retirado de la institución en el 2023. Pero no fue el único cuestionamiento que pesaba en su contra.
Las menciones en el caso de Diego Marín
El segundo proceso en el que se menciona al mayor (r) Ortiz es nada menos que el caso de la estructura de contrabando de Diego Marín, alias Papá Pitufo. Este sí ha sido presentado en medios de comunicación, pero tiene un contexto importante por la cronología de los hechos.
A pesar de las dudas que existían contra Ortiz en la Policía por sus menciones como uno de los supuestos integrantes de los ‘12 apóstoles’ de La Guajira, el entonces director de la Policía en el 2023, general William Salamanca, lo trasladó a la Interpol a mediados de ese año. Desde esa dependencia lideró, junto al entonces director de la Interpol, coronel (r) Mario Durán, uno de los procesos contra el denominado zar del contrabando, Diego Marín. Sin embargo, como es de público conocimiento, la contrainteligencia de la Policía llevó un proceso paralelo –que fue el que terminó con la captura de Marín en España– en el que terminaron salpicados los uniformados que llevaban la otra investigación. Dos de ellos, Durán y Ortiz.
El mayor Peter Steven Nocua Henao, quien fue puesto como jefe de División de la POLFA en Cartagena a finales del 2023 y terminó siendo agente encubierto en el proceso, dijo en la Fiscalía que Ricardo Orozco Baeza, alias el Bendecido, señalado como la mano derecha de Diego Marín, fue quien le habló de “un mayor Ortiz, de la DIJIN”, a quien describió como “un mono” y presentó como amigo de Diego Marín.
Según Nocua, el ‘Bendecido’ le dijo que el mayor Ortiz le había mostrado unas fotografías en las que supuestamente aparecía él (Nocua) con Diego Marín, como prueba de que las autoridades le seguían la pista para octubre del 2023. Esas fotos son las que, supuestamente, se filtraron luego de una reunión que hubo en octubre del 2023 en el Ministerio de Defensa y a la que asistieron el entonces jefe de esa cartera, Iván Velásquez, la entonces jefe de contrainteligencia de la DIPOL, Julie Katherine Ruiz, el fiscal Andrés Marín y su superior, Leonardo Quevedo Castillo, director Especializado contra los Delitos Fiscales. Según se ha mencionado, habría sido gracias a esa filtración de información que Marín salió del país para burlar a las autoridades.
Sin embargo, sus registros migratorios muestran que Marín regresó a Colombia, la última vez, el 29 de octubre, es decir, cuando supuestamente le habían filtrado que las autoridades le pisaban los talones. Algo que suena contradictorio.
Pero sobre el mayor (r) Ortiz hay mucho más. Recientemente, el Reporte Coronell reveló que Colombia pudo evitar que Estados Unidos la descertificara en su lucha contra las drogas.
En la publicación se mostró que Estados Unidos envió un mensaje clave al presidente Gustavo Petro, a través de una reunión en Bogotá, en la que participó el director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Jorge Lemus, y su asesor, el mayor Ortiz. El mensaje establecía que Colombia podría obtener la certificación si se comprometía a controlar cerca de 30 sustancias químicas precursoras del fentanilo provenientes de China. El mensaje, al parecer, nunca llegó al presidente y la falta de respuesta llevó a que la certificación se perdiera.
Sobre esos cuestionamientos, Lemus salió al paso y dijo que esa reunión nunca existió y explicó que el mayor retirado “cumple misiones de trabajo, hace inteligencia de por sí, es una persona experimentada en hacer inteligencia (...) incluso tiene experiencia grande en Interpol la tuvo, entonces por eso es que nosotros lo traemos para acá”.
El temor que hay en la Policía es profundo porque, al parecer, la DNI es quien está revisando las hojas de vida de miembros de la institución para tomar decisiones sobre traslados, ascensos y nombramientos. Si es así, es incomprensible cómo un oficial con semejantes señalamientos esté detrás de la purga.
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