Ir al contenido principal
El expresidente Álvaro Uribe Vélez.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Poder

"No hay un paramilitar que pueda decir que se ha reunido conmigo, que me conoce, que fue amigo mío": Álvaro Uribe Vélez ante la Fiscalía

El expresidente rindió una versión libre ante la Fiscalía por las masacres de El Aro y La Granja, el asesinato de Jesús María Valle y la hacienda de su familia donde, según la investigación, comenzó a consolidarse un bloque paramilitar. CAMBIO revela el relato con el que Álvaro Uribe se defenderá el 24 de julio en la indagatoria, cotejado, línea por línea, con lo que dicen los jueces, los paramilitares y los financiadores de la guerra.

Por: Sylvia Charry

El país estaba a punto de ir a las urnas cuando la justicia volvió a pedirle cuentas al expresidente Álvaro Uribe Vélez. A cuarenta y ocho horas de la segunda vuelta presidencial, la Fiscalía Tercera Delegada ante la Corte Suprema de Justicia lo citó a indagatoria para el próximo 24 de julio. No se trata de una diligencia menor. Ese día, la Fiscalía podrá decidir si continúa el proceso en su contra e, incluso, solicitar una medida de aseguramiento que comprometa su libertad. Por eso cobran especial relevancia las explicaciones que Uribe entregó el 27 de noviembre de 2023, cuando, por iniciativa propia, acudió a rendir versión libre. Esa declaración, registrada en video, no fue una confesión sino el esbozo de la defensa con la que enfrentará el proceso por paramilitarismo.

El expediente reúne cuatro episodios ocurridos en Antioquia y atribuye al expresidente un grado distinto de responsabilidad en cada uno. El primero es la hacienda Las Guacharacas, en San Roque, que perteneció a su familia y que la Fiscalía considera una pieza clave para reconstruir la conformación del Bloque Metro de las Autodefensas. Allí le atribuye el delito de concierto para delinquir agravado. El segundo corresponde a la masacre de La Granja, ocurrida el 11 de junio de 1996, donde la investigación apunta a una presunta omisión: no haber actuado para impedir una incursión que, según la Fiscalía, pudo prever. El tercero es la masacre de El Aro, perpetrada en octubre de 1997, donde la hipótesis escala a una presunta determinación. Finalmente está el asesinato del abogado y defensor de derechos humanos Jesús María Valle, el 27 de febrero de 1998. Allí la tesis es aún más delicada: que Uribe habría sido determinador por interpuesta persona, a través de su entonces secretario de Gobierno, Pedro Juan Moreno, quien —según la teoría del ente acusador— habría transmitido la orden hasta Carlos Castaño. Cuatro hechos y cuatro niveles distintos de responsabilidad.

¿Qué supo, y qué hizo, el entonces gobernador de Antioquia? En su versión libre, cuya transcripción revela hoy CAMBIO, Uribe respondió esos señalamientos.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales