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Tecnología

Detección de moléculas en el aire para evitar los pinchazos en el laboratorio

ABLE, sigla en inglés de Airborne Biomarker Localization Engine, que traduce como Motor de Localización de Biomarcadores en el Aire.

¿Adiós a la toma de muestras de sangre y a los pinchazos? Un grupo de científicos de la Universidad de Chicago anunció la creación de un dispositivo pequeño y portátil que detecta y recoge moléculas en el aire, lo que redundaría en grandes beneficios para diversas ramas de la medicina y la salud pública.

Por: María Fernanda Gutiérrez

A pesar de todos los avances médicos del siglo XX y de lo que va del XXI, la detección de moléculas en el cuerpo humano ha dependido, en gran medida, del uso de líquidos como muestra. Un claro ejemplo es la toma de sangre en laboratorios clínicos para medir parámetros de la química sanguínea. Por eso, la mayoría de los estudios de laboratorio se realizan tras extraer una pequeña muestra de sangre de una vena mediante una punción. Sin embargo, una nueva investigación de la Universidad de Chicago podría cambiar esta práctica. Un grupo de científicos anunció la creación de un dispositivo pequeño y portátil capaz de recolectar y detectar moléculas presentes en el aire, un avance prometedor para múltiples áreas de la medicina y la salud pública.

Los investigadores prevén que este dispositivo podría emplearse para detectar compuestos químicos, virus o bacterias en el aire de hospitales o espacios públicos, optimizar la atención neonatal o incluso permitir a personas con diabetes monitorear sus niveles de glucosa a través del aliento. El dispositivo completo tiene unas dimensiones de apenas 10 x 20 centímetros.

“Este es uno de los proyectos más emocionantes que hemos emprendido”, afirmó Bozhi Tian, profesor de la Universidad de Chicago y uno de los autores principales del estudio. “Existen muchísimas aplicaciones potenciales. Nos entusiasma verlo materializado”.
El estudio, publicado el 21 de mayo en Nature Chemical Engineering, surgió a partir de una visita que Tian realizó hace algunos años a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales Stephen Family, del Hospital Infantil Comer, en la Universidad de Chicago, como parte de su trabajo con el Centro para la Ciencia de las Trayectorias Tempranas. La fundadora de este centro, la profesora Erika Claud, deseaba contar con una forma de realizar pruebas en sus pequeños pacientes sin recurrir a extracciones de sangre ni a otros métodos invasivos.

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