El rock en Irlanda: sin divisiones ni sectarismo y mucho más que U2
El rock en Irlanda ha sobrevivido más allá de las divisiones sectarias. Esta es la historia de otros héroes y leyendas de una nación que por la música permanece unida.

Por Jacobo Celnik
Rock e Irlanda es sinónimo de U2. Es lo primero que se piensa al asociar ambos nombres. Sin embargo, y a pesar su grandeza incuestionable, la banda de Bono y The Edge hace parte de una historia mucho más amplia, inquietante y fascinante: la de cómo el rock and roll cambió la historia de un territorio más allá del sectarismo, el colonialismo y esa línea imaginaria divisoria que le dio vida a otro país en 1921. Y es que Irlanda, como un todo y sin particiones, desde Belfast a Derry, pasando por Newry, Limerick, Donegal, Dublín y Cork, ha dejado para la historia de la música popular héroes que han trascendido en el espacio y el tiempo. Hombres y mujeres que encontraron en el camino del arte una voz única para mostrarle al mundo las secuelas del odio, las bondades del sincretismo y la grandeza cultural de un territorio con un pasado determinante para la civilización occidental.
Antes de que U2 y Bono conquistaran a todo un planeta que los vio en Live Aid (el momento en el que cambió su historia), un joven de Hyndford Street en Belfast -de ojos azules, empleado del puerto a donde llegaba lo mejor del soul, jazz, rock and roll y R&B de los Estados Unidos y con un particular tono soul en su forma de cantar-, se haría notar gracias a la banda Them, un ensamble de R&B y rock and roll que tenía los oídos puestos en toda la movida beat que llegaba desde Londres, Newcastle, Mánchester y Liverpool. Los Them fueron los primeros héroes irlandeses en hacerse notar y ser respetados al otro lado del mar de Irlanda por saber explotar el talento de su vocalista y las buenas influencias musicales inglesas, especialmente en los teclados. Inevitable no asociarlos con los Animals de Eric Burdon.
Su éxito y reconocimiento estuvo ligado al olfato del cazatalentos Dick Rowe de Decca Records en Londres, el mismo al que le atribuyeron injustamente haber rechazado a los Beatles en 1962. Rowe supo de Them por un demo y no dudó en contratarlos para dos álbumes y diez sencillos. En julio de 1964, cuando Irlanda del Norte aún era un territorio en tensa calma, la banda viajó a la capital inglesa para su primera sesión de grabación de la que quedaron los temas Gloria, Turn on your love light y Don't start crying now, su primer sencillo, que pasó completamente desapercibido en listas británicas. Sin embargo, Rowe estaba convencido del talento del grupo e insistió. En octubre de ese año les sugirió hacer una versión del tema Baby please don´t go, de Big Joe Williams. con un joven Jimmy Page como guitarrista rítmico de sesión. La canción se lanzó al mercado británico en noviembre, con Gloria en la cara B, logrando el número 10 en listas. Them apareció en la televisión inglesa junto a los Rolling Stones en el programa Ready Steady Go!, posicionándose ante una audiencia más amplia en todo el Reino Unido. La prensa describió a la voz de Van Morrison como una mezcla entre Mick Jagger y Eric Burdon. con algo del misticismo celta de las altas tierras irlandesas. Y no estaban errados, pero Van Morrison era mucho más que un híbrido entre referentes, dueño de un aura y carisma único.

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