21 Octubre 2022

¿En qué se puede gastar Petro la plata adicional de la tributaria?

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

El presidente Petro está tratando de lograr la reforma tributaria más ambiciosa de las últimas décadas, pero no ha especificado en qué se quiere gastar los dineros adicionales, y esto puede ser un problema.

Gustavo Petro llegó a la Casa de Nariño con la reforma tributaria debajo del brazo. El propio ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, dice que ha pasado más de 300 horas negociando con congresistas, académicos y empresarios el proyecto de ley.  Sin embargo, todavía no ha especificado qué va a hacer con los recursos adicionales que recibirá. Y eso puede ser un inconveniente.

El ministro Ocampo ha dicho que, una vez sea aprobado el proyecto y sepa realmente cuántos recursos adicionales va a generar la reforma tributaria, el gobierno le planteará al Congreso una adición presupuestal para añadir estos recursos al Presupuesto General de la Nación. 

Pero esto no es tan fácil. Lo que dicen las normas colombianas es que ante un recaudo tributario extraordinario, el gobierno tiene dos opciones: ahorrar para mejorar las cuentas fiscales del país y endeudarse menos, o tramitar una adición presupuestal, como quiere Ocampo. 

El problema es que incluir esa adición en el Presupuesto General de la Nación tampoco le garantiza al gobierno que pueda distribuir como quiera los recursos. Germán Machado, profesor de economía de la Universidad de los Andes, explica que el presupuesto nacional es inflexible en entre 80 y 85 por ciento, lo que significa que es difícil crear nuevos programas de gasto y aún más difícil, recortar después ese gasto. 

“La mayor parte de los recursos se van en pagar la deuda pública, pagar pensiones y hacer las transferencias del Sistema General de Participaciones (SGP) a los municipios y departamentos del país. Casi todo el gasto está fijado en leyes que imponen mandatos de gasto o en la Constitución, así que queda poco margen de discrecionalidad para el gobierno de turno”, explica Machado.

Otro camino posible, que le permitiría mucha más flexibilidad al gobierno para decidir dónde poner sus recursos adicionales, es incluir en el proyecto de reforma tributaria, de una vez, el destino de los recursos que esperan recibir. El problema es que eso habría requerido que esa especificidad hubiese sido estudiada y aprobada antes por las comisiones cuartas de Cámara de Representantes y Senado, algo que obligaría al gobierno a reiniciar el trámite de la reforma.

Sin importar la decisión que quiera tomar el gobierno, la regla fiscal obligará al Ministerio de Hacienda a ahorrar los recursos adicionales que le pague la industria petrolera para reducir el déficit fiscal. 

Es decir, desde ya se sabe que, de los 21,4 billones de pesos adicionales que se espera recaudar en 2023, cerca de 7 billones de pesos tienen que descontarse para cerrar el déficit fiscal. Eso le dejaría a Ocampo 14 billones de pesos para incluir en el Presupuesto General de la Nación (PGN). Lo malo es que cuanto más se demore el gobierno en especificarle al Congreso en qué quiere gastarse la plata, menos margen de maniobra habrá para gastarlos en los nuevos programas que se invente.