29 Julio 2022

Qué pasa con la Reserva Federal de Estados Unidos y cómo afecta a Colombia

Crédito: Yamith Mariño

Las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos tienen impacto en todas las demás economías. ¿Qué movimientos hizo esta semana?

Cada mes, el Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) se reúne para analizar los principales indicadores de su economía y la coyuntura internacional. Es un proceso similar al que se vive en cualquier otro país, solo que las reuniones de la FED influyen, como ningún otro comité económico, en las decisiones de los demás. 

En la última semana de julio, por ejemplo, los mercados estuvieron atentos a los resultados de PIB y desempleo de Estados Unidos, que se dieron a conocer después de que la FED decidiera subir nuevamente sus tasas de interés. 

Por segundo mes consecutivo, la FED subió sus tasas de interés en 75 puntos básicos para que estas alcanzaran su nivel más alto desde 2008: entre 2,25 por ciento y 2,5 por ciento. Igual que en Colombia, esta es la referencia para los préstamos entre bancos y del banco central a los bancos comerciales, que de allí en adelante suman sus comisiones por operación y el perfil de riesgo de cada consumidor para cobrarle por el dinero que le prestan. 

La FED intenta controlar la inflación de su país, que llegó a 9,1 por ciento en junio, y aprovecha que sus cifras de desempleo están en mínimos históricos pese a la desaceleración de la economía. 

Jerome Powell, presidente de la FED, dijo en su explicación de las tasas de interés que no cree que Estados Unidos esté en recesión porque algunos sectores de la economía todavía se comportan muy bien, pero reconoció que la consecuencia de subir las tasas de interés será una desaceleración mayor de la economía. 

El discurso es similar al del Banco de la República en Colombia. La diferencia es que en Colombia los consumidores y el país sufren las consecuencias de las decisiones de dos bancos centrales: la FED y el Banco de la República. 

Aunque el país tiene una política monetaria independiente gracias al Banco de la República, las decisiones de Estados Unidos se sienten. Cuando Powell habla de la desaceleración económica de su país, esto significa que los consumidores dejarán de comprar y las empresas producirán menos, así que Estados Unidos importará menos y por lo tanto le comprará menos a Colombia. 

Como se hacen menos compras desde Estados Unidos, en Colombia los productores deben ajustarse a la menor demanda y el modo de hacerlo es reduciendo su producción, retrasando inversiones para expansión y contrataciones, lo que a su vez desacelera la recuperación de empleos locales. 

Otro impacto de la FED en Colombia es que al subir las tasas de interés, se hace más costosa la financiación y se reduce la liquidez en los mercados financieros, así que los inversionistas son mucho más selectivos a la hora de decidir dónde poner sus recursos. Desafortunadamente para América Latina, eso significa que muchos inversionistas de acciones y deudas de países prefieren salirse y poner su dinero en Estados Unidos, donde es más seguro que les paguen cuando llegue el momento; y, si eso sucede, salen los dólares de nuestras economías y se devalúan las monedas locales, lo que hace más caras las compras en el exterior y algunos productos locales que requieren materias primas importadas. 

Intereses por todos lados

Un día después de la decisión de la Reserva Federal, el Banco de la República también volvió a subir sus tasas de interés y esta vez con más agresividad que las anteriores. Con un incremento de 150 puntos básicos, la tasa de interés subió derecho al 9 por ciento. 

La Junta Directiva tomó la decisión ante los constantes incrementos de la inflación, que llegó a 9,7 por ciento en junio, y las proyecciones de inflación futura que tienen los analistas. Además, la economía colombiana tiene un exceso de demanda, lo cual significa que la economía crece más que su capacidad de producción y eso le permite al Banco de la República encarecer más el dinero para que los colombianos, igual que los estadounidenses, consuman menos.