22 Abril 2022

Así se mueve el mercado del arte

Según el estudio The Art Market 2022 que publica UBS, el año pasado fue boyante para el mercado del arte en el mundo. ¿Cómo se está moviendo en Colombia?

Por Diego Garzón Carrillo

Después de la pandemia, el sector artístico se pregunta qué tan golpeado quedó el mercado. Un mercado que mueve millones de dólares al año y que tuvo que buscar alternativas de ventas en el mundo digital ante el cierre de museos y galerías -no necesariamente definitivos- y ante la incertidumbre de los inversionistas.

Aunque parezca increíble, las cifras son mucho mejores que antes de la aparición del coronavirus. Eso concluye The Art Market 2022, una publicación de la Unión de Bancos Suizos ( UBS), que es un compendio de investigación del mercado mundial del arte y antigüedades en 2021 y que presenta datos analizados por Arts Economics (artseconomics.com). Allí confluye información de marchantes de arte, casas de subastas, ferias de arte y galerías, entre otros sectores.

Las mayores beneficiadas fueron las casas de subastas, que pudieron seguir sus pujas en la virtualidad, e incluso atrajeron nuevos compradores. Según el estudio, esto se debe a que muchas de ellas desde hace varios años acuden a las llamadas telefónicas y las pujas online. No todas las galerías estaban listas para vender arte sin exposiciones presenciales. Y, claro, se dispararon las ventas online y los NFT (token no fungibles) se posicionaron todavía más en el llamado metaverso.

Botero
Fernando Botero es el artista colombiano más apetecido en el exterior.

Algunas cifras del estudio ratifican el aumento de ventas en el sector de las subastas: 23.000 millones de dólares en obras de arte y antigüedades, 47 por ciento más que en 2020. Aquí los epicentros siguen siendo China, Estados Unidos y Reino Unido. En NFT, Christie´s vendió 150 millones de dólares, entre ellos la famosa obra de Beeple, por la que alguien pagó 69 millones de dólares, para convertir a este ingeniero de sistemas en el tercer artista vivo más importante del mundo detrás de Jeff Koons y David Hockney. Por su parte, Sotheby´s, reportó 80 millones de dólares en ventas de NFT.

El arte contemporáneo y de “posguerra” fue el más movido, con un 55 por ciento de la torta de ventas en Bellas Artes (en total 6.700 millones de dólares), mostrando un aumento del 42 por ciento. Lo siguió el arte moderno, con 22 por ciento del mercado y obras muy reconocidas como Femme Assise près d’une fenêtre (Marie-Thérèse) de Pablo Picasso (Mujer sentada al lado de una ventana) y vendida en 103 millones de dólares. El estudio no evalúa el mercado en América Latina.

Las mayores beneficiadas fueron las casas de subastas, que pudieron seguir sus pujas en la virtualidad, e incluso atrajeron nuevos compradores.

Para mirar el caso puntual colombiano en ventas en el exterior, Fernando Botero sigue siendo el más apetecido. Según cifras de Christie´s, una de sus más recientes esculturas se vendió en 4.320.000 dólares.


¿Y en Colombia?

Este fin de semana se está llevando a cabo Artbo Fin de Semana, una iniciativa que reúne a 55 galerías de la ciudad, conferencias, y exposiciones de museos y espacios independientes. Esta feria, que ya cumple 18 años, sin duda abrió un camino que ya muestra frutos. Por un lado, así como hay Feria del Libro y Festival de Teatro, el público encontró un espacio para el arte, para verlo y también para comprarlo. Paralelamente han surgido otras ferias y un boom de galerías que han llevado incluso a la unión especial en el barrio San Felipe y conformar así un “distrito artístico”.

Justo hace un año, con este mismo evento las ventas fueron muy positivas para María Paz Gaviria, directora de Artbo. “Sentí una efervescencia comercial, vimos ventas similares al 2019 y eso me generó una impresión”, comenta. A pesar de la pandemia, los espacios comerciales se resistieron a cerrar -con un par de excepciones- y este hecho habla de la necesidad de su existencia para compradores y público.

Obregón
La obra de Alejandro Obregón es muy valorada por los compradores de arte.

Gaviria destaca el surgimiento de nuevos compradores que se ha ido formando durante estos 18 años, que han ido adquiriendo el gusto por invertir en arte. Sin embargo, en Colombia es complejo saber a ciencia cierta cuánto venden los dealers o las galerías. Bogotá Auctions, la casa de subastas que desde 2013 promueve arte y antigüedades, también muestra su optimismo respecto al crecimiento de las ventas y a cómo el público ha respondido a las pujas.

Según Charlotte Pieri, su directora, en los primeros años de funcionamiento que fueron difíciles y era una labor dura de posicionar un nuevo sistema de venta en Colombia, vendieron 200 millones de pesos; en 2019, 600 millones; “y el récord fue el año pasado (noviembre del 2022) con un monto adjudicado de un poco más de 1.600.000 millones. En la subasta de este año (el pasado 7 de abril), 1.200.000 millones”.

Pieri destaca que el comprador siente confianza en una casa de subastas pues se ha hecho un estudio de lo que está en venta, pero también porque las cifras son públicas. “Tenemos un promedio de tasa de ventas por subasta del 85 por ciento. El vendedor sabe lo que puede esperar de forma razonable: tienes 85 por ciento de posibilidad con la posventa de que su obra se venda. Y si se vende, los precios aumentan un promedio de 25 por ciento respecto al precio base”, dice.

A pesar de la pandemia, los espacios comerciales se resistieron a cerrar -con un par de excepciones- y este hecho habla de la necesidad de su existencia para compradores y público.

Dentro de cifras destacadas de la última subasta -hacen 8 al año en promedio- , un Alejandro Obregón subió un 500 por ciento, con respecto a su precio de salida de 48.000.000 pasó a 240.000.000. Un Botero subió un 166,6 por ciento del estimado y se adjudicó en 150.000.000.

Artbo Fin de Semana y la Semana del Arte en octubre, con ferias y exposiciones, ratifican que sí hay un aumento progresivo de compradores, que no se puede hablar de un gran coleccionismo como en Europa, China o Estados Unidos, pero sí es claro que el arte ya dejó de ser para un puñado de personas.