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Poder

Así se roban las elecciones en la costa

En plastilina le explicamos cómo se lleva a cabo la compra de votos en la costa Atlántica.

'Cambio' investigó cómo opera el fraude electoral al por mayor y al detal. Hasta niños participan en la compra de votos. Con plastilina le explicamos el paso a paso de la corrupción electoral.

Por: Alfredo Molano

A ocho días de elecciones parlamentarias y de consultas internas de las coaliciones, el ambiente en Barranquilla es inusual. No se siente la efervescencia electoral que cada cuatro años se toma la Arenosa. Esta vez los candidatos no inundaron la ciudad de vallas, pendones y propaganda. No se ven los volantes en cada semáforo, ni los candidatos han convocado a eventos masivos que solían ser animados por acordeón, papayeras y discursos veintejulieros. Esta campaña ha estado marcada por la cautela de quienes tradicionalmente botan la casa por la ventana para hacerse elegir. Tal vez, como bien lo dijo el Gato volador, Laureano Acuña, esta vez prefirieron ser más discretos y prudentes para evitar que los descubran in fraganti en la operación de compra de votos, como le pasó hace cuatro años a Aida Merlano. Un escándalo que hoy sigue cobrando viejas deudas a la clase política barranquillera.

La corrupción electoral no es exclusiva de la costa Atlántica, pero aquí encontró condiciones culturales e históricas que le han permitido desarrollarse a sus anchas al convertir algunas de sus prácticas en tradiciones aceptadas y populares. La compra de votos, por ejemplo, es un hecho inocultable que ha sido llevado a tal grado de perfeccionamiento y precisión, que opera como una actividad empresarial de la que se desprenden diversidad de categorías, cargos, especialidades y constituye un complejo entramado que hace casi imposible su caracterización. Con la misión de entender los engranajes de la corrupción electoral, Cambio viajó a Barranquilla, se sumergió en las pantanosas aguas de los compradores de votos y obtuvo testimonios de mochileros, coordinadores y hasta de gerentes de campañas políticas que conocen al dedillo el arte de elegir senadores y representantes a la Cámara.

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