5 Julio 2022

Carolina Corcho, Cecilia López y Susana Muhamad: las nuevas damas en el ajedrez de Petro

Carolina Corcho, Cecilia López y Susana Muhamad serán las ministras de Salud, Agricultura y Ambiente, respectivamente.

Crédito: Yamith Mariño

Tres mujeres dirigirán las carteras de Salud, Agricultura y Ambiente del próximo gobierno. Perfil de las nuevas integrantes del gabinete.

Conforme pasan los días, más se sabe sobre cómo estará conformado el gabinete ministerial de Gustavo Petro en su gobierno.  A los nombramientos de Álvaro Leyva, José Antonio Ocampo y Patricia Ariza, oficializados la semana pasada, se le sumaron este martes tres nuevos nombres: Carolina Corcho, en Salud; Susana Muhamad, en Medio Ambiente, y Cecilia López, en Agricultura.

Los nombramientos confirmaron los rumores que nacieron tras la conformación del equipo de empalme hace unas semanas. Las tres nuevas ministras no solo hacían parte del grupo encargado de coordinar la transición con el gobierno saliente, sino que lideraban las conversaciones en las carteras que fueron designadas. Todavía falta conocer los nombres de las personas que ocuparán puestos como el de Defensa, Justicia o Interior.

Cambio presenta los perfiles de las tres nuevas ministras del gabinete Petro:


Carolina Corcho, el nombre que más ruido genera

El nombre que más ruido ha generado ha sido el de Carolina Corcho, quien en los últimos dos años adquirió notoriedad nacional por sus duros cuestionamientos al sistema de salud colombiano y por sus críticas al Plan Nacional de Vacunación ejecutado por el presidente Iván Duque y su ministro de Salud Fernando Ruiz.

Su nombramiento ha sido recibido con sorpresa por parte de la opinión pública y con prudencia por parte de los gremios médicos. Si bien muchos han destacado su labor como activista para defender los derechos de los trabajadores de la salud, otros han recordado las distintas salidas en falso con las que Corcho soportó muchas veces sus argumentos en contra del sistema de salud colombiano. 

Según la biografía publicada en su página web, Corcho es médica de la Universidad de Antioquia con especialización en psiquiatría de la Universidad Nacional. En esta última también cursó una maestría en estudios políticos. Actualmente se desempeña como vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana, un sindicato del gremio de la salud, y es investigadora en temas de salud pública. 

Corcho ya había trabajado con Petro, específicamente en la Alcaldía de Bogotá. Durante la administración de la Bogotá Humana, la psiquiatra antioqueña fue directora de Participación Social y Atención al Ciudadano de la Secretaría de Salud, y subsecretaria encargada de Gestión Territorial en Salud. Fue también delegada del alcalde y el secretario de salud a la Junta Directiva de tres hospitales del Distrito en el año 2014.

Después de su paso por la alcaldía, Corcho fue coautora de la Ley Estatutaria 1751 de 2015, en la cual quedó regulado el derecho fundamental a la salud, que buscaba mejorar el acceso a los servicios, eliminar las autorizaciones para las atenciones de urgencias, fortalecer el control de precios a los medicamentos y avanzar más rápido en la incorporación de nuevas tecnologías. Tres años después también fue coautora de la Ley 1917 de 2018, que reglamentó el sistema de residencias médicas en Colombia, así como su mecanismo de financiación. 

Además de su nutrida hoja de vida, si por algo Corcho ha sido reconocida en la opinión pública es por sus duros cuestionamientos al sistema de salud colombiano. La psiquiatra ha sido especialmente crítica frente al modelo de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y ha defendido la eliminación de este modelo para evitar la “intermediación financiera y administrativa”. 

La psiquiatra antioqueña también fue una gran enemiga de la gestión de Alejandro Gaviria en el Ministerio de Salud, durante el gobierno de Juan Manuel Santos. En un artículo publicado en la revista SUR, un portal argentino de corriente de izquierda, Corcho acusó al exministro de bloquear una reforma que, en su concepto, era “necesaria”.

“Si uno tuviera que caracterizar el grueso de la gestión de Alejandro Gaviria en el sistema de salud, uno podría calificarlo como el logro de una sofisticada gestión tecnocrática para atornillar, en una serie de actos administrativos y medidas, la salud como negocio y mantener a toda costa las EPS como intermediarias del sistema con flexibles exigencias de regulación para que estas permanezcan con el manejo de aproximadamente 50 billones de pesos de recursos de los colombianos”, dijo en su momento de Gaviria, quien ahora, paradójicamente, trabaja en el equipo de empalme de Petro.

Corcho, como Petro, ha defendido la necesidad de construir un programa de salud preventivo similar al que se desarrolló en Bogotá durante la alcaldía de la Bogotá Humana y que se llamó “Territorios Saludables”. Un segundo aspecto, presentado por Petro y respaldado por Corcho, tiene que ver con el proyecto de ley que busca reformar de manera estructural el sistema de salud, creando un fondo único que “giraría los recursos” a los hospitales sin la intermediación de las EPS. Según Corcho, el 30 por ciento de los recursos se quedan en este proceso.

Otro de los episodios en los que Corcho ganó espacio se dio durante el primer año de la pandemia del covid-19, cuando fue muy crítica de las medidas para mitigar el impacto de la enfermedad. En su momento, la psiquiatra antioqueña fue defensora de las cuarentenas estrictas, aun cuando, según el Ministerio de Salud y diferentes agremiaciones científicas, había suficiente evidencia de que había otras medidas para mitigar el impacto de la enfermedad. También cuestionó el plan de vacunación y llegó a decir que solo en 2023 se lograría vacunar al 70 por ciento de la población. Hoy se evidencia que su análisis fue errado.

 

Susana Muhamad, de la entraña de Petro

La próxima ministra de Ambiente es una vieja conocida de Gustavo Petro, pues trabajó con él en el gabinete de la Alcaldía de Bogotá, en la que ocupó la misma cartera que hoy ocupará en el gobierno nacional.

Muhamad nació en Barranquilla, creció en Bogotá y es politóloga de la Universidad de los Andes, con una maestría en Gestión y Planeación del Desarrollo Sostenible en la Universidad Stellenbosh de Sudáfrica. Actualmente se desempañaba como concejal de la capital por el partido Colombia Humana.

Su trayectoria profesional comenzó en sectores sociales. Según la biografía publicada en la página del partido MAIS, Muhamad tiene experiencia en proyectos de investigación en Derechos Humanos y Responsabilidad Social Empresarial en países como Colombia, Sudáfrica y Dinamarca. Fue también consultora en desarrollo sostenible de la petrolera estadounidense Shell.

Llegó a la política colombiana de la mano de Gustavo Petro en 2012. Fue nombrada secretaria de Ambiente de Bogotá y en junio de 2013 pasó a ser secretaria general de la Alcaldía Mayor, tras la salida de Orlando Rodríguez. En 2014 regresó a la oficina de la secretaría de Ambiente.

Según se lee en el portal del Concejo de Bogotá, mientras fue secretaria de Ambiente, desarrolló el Plan de Cambio Climático de la capital, impulsó y lideró la introducción de buses híbridos y firmó la licitación para reemplazar buses de TransMilenio por buses eléctricos. También saca pecho por la implementación de un piloto de taxis eléctricos, la profundización de la política de protección de humedales, la creación del Fondo para la gestión del Riesgo y Cambio Climático y el Instituto de Gestión del Riesgo y Cambio Climático entre otros.

Su paso por la Alcaldía de Bogotá no estuvo alejado de la polémica. Durante su gestión en la cartera medioambiental fue protagonista de un escándalo por el otorgamiento de unos permisos para la construcción de un conjunto en inmediaciones de la zona de protección del humedal La Conejera. Dicha obra fue adelantada por una empresa de familiares de Gustavo Petro y los vecinos acusaron a Muhamad de no decretar medidas cautelares para suspender la obra.

Muhamad, además, fue llamada a indagatoria por parte de la Fiscalía General por cuenta de unas presuntas irregularidades en la firma de un contrato para la compra de luces LED para el alumbrado público de la ciudad. En su momento, la entonces secretaria de Ambiente dijo que no se había afectado el patrimonio público, como lo sugería la Procuraduría.

Defensora de las energías renovables y enemiga del fracking, Muhamad continuó su vida política en el Concejo de Bogotá. En 2019 hizo parte de la lista cerrada de Colombia Humana para esa dependencia y resultó elegida. Aunque su curul estuvo en riesgo por cuenta de la renuncia de Carlos Fernando Galán al Concejo, logró mantenerse en el cargo hasta este mes.

 

Cecilia López, una veterana conocida de la política

La llegada de Cecilia López al Ministerio de Agricultura pone fin a casi 20 años de políticos conservadores al frente de esa cartera. La veterana política bogotana llega a una cartera que conoce bien, pues fue la misma que lideró durante el gobierno de Ernesto Samper entre 1994 y 1998.

De procedencia liberal, López es economista de la Universidad de los Andes y ha ocupado diferentes cargos en el sector público y privado. Entre 1982 y 1985 fue viceministra de Agricultura y, como tal, creó la Política para la Mujer Campesina, primer documento Conpes dirigido a la mujer en el país. Luego, entre 1985 y 1988 fue embajadora de Colombia en los Países Bajos y directora del Programa de Empleo de la Cepal entre 1988 y 1990.

En el gobierno de Ernesto Samper tuvo un rol protagónico. En los primeros dos años fue ministra de Medio Ambiente (1994-1996) y luego asumió la cartera de Agricultura (1996-1997). Desde esa dependencia promovió la política social del sector rural y las cadenas productivas en la agricultura moderna, el mercado de tierras como alternativa a la Reforma Agraria y las reservas campesinas.

Luego, el entonces presidente Samper la designó como directora de Planeación, desde donde lideró proyectos como la privatización de las electrificadoras de la Costa y promovió mejores condiciones de transparencia y eficiencia en la prestación del servicio público de energía eléctrica.

Tras su paso por el gobierno, López fue consultora internacional para el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial. Realizó asesorías para la Cepal en temas como el Capital Social y las políticas económicas de los 90; para el FIDA, en pobreza rural; y para Unifem sobre políticas de género en América Latina, entre otras. También se desempeñó como presidente de la Fundación Agenda Colombia.

Después de unos años retirada de la política, en 2005, López se presentó como precandidata liberal para la presidencia pero luego se retiró para ser la cabeza de lista del Partido Liberal al Senado en las elecciones, resultando elegida para el cargo. En junio de ese año el expresidente César Gaviria la designó miembro de la Dirección Nacional Adjunta.

En su paso por el Senado, López hizo parte de la Comisión II, que trataba asuntos relacionados con la política exterior y de seguridad, y se caracterizó por ser la voz más fuerte del Partido Liberal en temas como la política comercial exterior, particularmente la oposición al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la política agrícola, las zonas francas, sobre las que cuestionó a los empresarios de la política, y la crisis financiera ocasionada por las pirámides. Fue elegida mejor senadora de la república y congresista del año 2008.

Para las elecciones de 2010, López quiso intentarlo para llegar a la presidencia, pero perdió en la consulta del Partido Liberal contra Rafael Pardo. No se lanzó de nuevo al Senado y desde entonces ha trabajado como consultora. Hace parte de varias juntas directivas internacionales, como la de IFPRI (International Food Policy Research Institute) con sede en Washington; la del Grupo Mundial de expertos sobre propiedad Intelectual de la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la de la Iniciativa Feminista de Cartagena y presidente del grupo de mujeres parlamentarias de FIPA (Foro Interparlamentario de las Américas). Además, ha sido columnista de El Heraldo, El Universal de Cartagena, Diario del Magdalena y El Tiempo.