
Gloria Inés Ramírez, una sindicalista ejecutando
La trayectoria de la nueva ministra de Trabajo es la prueba de muchos años de lucha. Desde su militancia comunista, pasando por su estancia en el Congreso, hasta su reciente nombramiento en el gabinete. Su postura, reivindicativa para unos y fundamentalista para otros, es hoy el centro de un álgido debate.
Por: Juan Vásquez
Era una tarde gris en Bogotá. Gloria Inés Ramírez se protegía de la lluvia con un paraguas amarillo. A su lado, también evitando mojarse y sosteniendo un ramo de flores, estaba Aída Avella. Las dos líderesas sindicales visitaban la tumba de su compañero Jaime Pardo Leal, quien fue candidato presidencial de la Unión Patriótica en 1986 y murió asesinado un año más tarde en La Mesa, Cundinamarca, mientras se movilizaba en un vehículo con su familia. Las acompañaban cerca de una docena de personas —en su mayoría jóvenes— que respondían enérgicamente a cada una de las consignas de Ramírez, quien es hoy la ministra de Trabajo de Gustavo Petro.
—Hoy estamos aquí en el Cementerio Central, con nuestra candidata a la presidencia, Aída Avella, haciéndole un homenaje a nuestro gran candidato a la presidencia, que fue asesinado con la concurrencia del Estado colombiano, Jaime Pardo Leal. ¡Jaime Pardo Leal!
De inmediato los demás gritaban.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios










