
Ideam advierte que el fenómeno de El Niño ya comenzó y podría ser uno de los más fuertes desde 1950
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales confirmó que el fenómeno ya está activo. Sequías, incendios y problemas con el agua potable están entre los riesgos.
Por: Juan David Cano
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmó este 11 de junio que las condiciones propias del fenómeno ya están activas tanto en el océano Pacífico como en la atmósfera y que todo apunta a que se va a fortalecer durante los próximos meses.
Según la entidad, lo que viene podría ser uno de los eventos climáticos más intensos que ha vivido Colombia en décadas.
El Niño es un fenómeno climático, parte del ciclo conocido como ENSO, por sus siglas en inglés, que ocurre cuando la temperatura del océano Pacífico ecuatorial sube por encima de sus valores normales.
Eso altera los patrones de lluvia y temperatura en gran parte del planeta, y en Colombia se traduce principalmente en menos lluvias, más calor y mayor riesgo de sequías e incendios.

¿Qué tan grave puede ser?
El Ideam, en conjunto con organismos internacionales como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), la Organización Meteorológica Mundial y el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad, estableció que hay más del 95 por ciento de probabilidad de que el fenómeno se mantenga y se intensifique durante el segundo semestre de 2026 y se extienda hasta el primer trimestre de 2027.
Lo que más preocupa es la intensidad. El instituto señaló que existe una probabilidad del 63 por ciento de que El Niño supere los 2 grados centígrados de anomalía en la temperatura del mar, lo que lo ubicaría en la categoría "muy fuerte".
También lo pondría entre los eventos de mayor magnitud registrados desde 1950. El período más crítico, según las proyecciones, sería entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
¿Qué puede pasar en Colombia?
Las regiones más expuestas a los efectos serían la Pacífica, la Andina y el Caribe. El Ideam advirtió que, de cumplirse los pronósticos, el país podría enfrentar temperaturas por encima de lo normal, una reducción progresiva del caudal de ríos y quebradas, y una caída en los niveles de embalses y reservorios.

Eso afectaría directamente el acceso al agua potable para millones de personas, la producción agrícola y ganadera, y la generación de energía eléctrica, que en Colombia depende en gran medida de las hidroeléctricas.
También aumentaría el riesgo de incendios de cobertura vegetal y podría deteriorarse la calidad del aire en algunas zonas.
El instituto hizo un llamado a las autoridades nacionales, regionales y locales para que refuercen los planes de contingencia para el manejo del agua, promuevan medidas de ahorro y uso eficiente del recurso, y activen mecanismos de alerta temprana frente a incendios.
Lea los comentarios









