
“Los soldados rusos creían que los iban a recibir con flores, porque venían dizque a liberarnos”
Bucha e Irpin, dos distritos en las afueras de Kiev, vivieron durante más de un mes el asedio del ejército ruso, que se retiró ante la imposibilidad de ingresar a la ciudad. Entre barricadas y cadáveres de tanques rusos, sus habitantes temen que vuelvan.
Por Víctor de Currea-Lugo/Kiev
“Muchos no sabían ni dónde quedaba Ucrania, ahora todos saben incluso donde queda Irpin y Bucha”, me dijo Lya, guía ucraniana y jefe de prensa de uno de los distritos de las afueras de Kiev. Esos dos sitios vivieron, desde comienzos de marzo, el arribo de la larga columna de tanques rusos que buscaba, entre otras cosas, rodear la capital de Ucrania.
Un mes más tarde, las tropas se retiraron de las cercanías de Kiev, según ellos como parte de la estrategia, pero todo indica que fueron forzados a irse ante la incapacidad de controlar el territorio, a pesar de su gran superioridad militar.
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