
El solio de Rodolfo
Una seguidilla de encuestas muestra que el exalcalde de Bucaramanga podría pasar a la segunda vuelta. Sería la derrota simultánea del partido de gobierno Centro Democrático, Liberal, Conservador, La U y de los expresidentes Uribe, Pastrana y Gaviria. ¿Puede este septuagenario mal hablado y populista juntar al centro y a la derecha para derrotar a Gustavo Petro?
El 14 de marzo, hace apenas dos meses, Rodolfo Hernández se veía como uno de los grandes perdedores. Gustavo Petro había sacado la mayor votación para el Senado en la historia de Colombia y se consolidaba como candidato del Pacto Histórico. Federico Gutiérrez había vencido a varios pesos pesados como Alejandro Char, David Barguil y Enrique Peñalosa, y se convertía en el candidato de la derecha y de todo el estamento político. Para completar, recibió la rendición de Óscar Iván Zuluaga sin tener que agacharse a recoger el apoyo del uribismo. Unas horas después del resultado, Zuluaga renunció en un sencillo trino en el que dejó entrever que jamás fue el verdadero candidato de Uribe. El diario El Espectador puso en su primera página una foto de Óscar Iván con sus manos cruzadas sobre el pecho y un titular que lo decía todo: “Me sacriFICO”.
En el precario tercer lugar también Sergio Fajardo tenía una relativa aunque amarga victoria para reivindicar, después de ganar con una pequeña votación la consulta de la destruida coalición del centro. Fajardo no logró siquiera tener la tercera votación de las consultas interpartidistas. Quedó de cuarto si se tiene en cuenta que Francia Márquez, segunda en votos en el Pacto Histórico, lo superó. El minúsculo triunfo de Fajardo fue solo el inicio de su agonía. Muchos piensan que en las últimas semanas Fajardo logró súbitamente tener un discurso convincente y una comunicación sintonizada con las necesidades de Colombia. Lo malo es que el remedio llegó cuando el paciente ya había fallecido. Ya no importaba lo que dijera el otrora líder de las encuestas, simplemente se había vuelto irrelevante. Pero, por lo menos, tuvo un lugar en las primarias.
En todo este escenario, el único desaparecido era Rodolfo Hernández, quien en medio de la batalla se fue a un largo viaje de tres semanas a Europa. En una decisión inexplicable, el exalcalde de Bucaramanga armó maletas en plena campaña con la excusa de que iba a reunirse con el papa. De la reunión lo único que quedó fue un video de 10 segundos en el que el pontífice lo saluda, aparentemente sin saber bien de quién se trata, y Hernández le estrecha la mano detrás de unas vallas de seguridad. Tampoco tuvo repercusión nacional en materia electoral. Como no tenía listas al Senado, lo único que había logrado elegir eran dos representantes a la Cámara por Santander. Un gran resultado local, pero insignificante en el entorno nacional. Para colmo de infortunio, acababa de perder a sus dos asesores de campaña, los argentinos Hugo Vázquez y Guillermo Luis Meque, quienes se apartaron de su causa después de convertirlo en una tendencia en las redes sociales, especialmente para los jóvenes.
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