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Algunos científicos han investigado estos organismos para entender mejor el envejecimiento.
Ciencia

Los seres vivos más longevos del planeta: estos son algunos de los organismos que desafían el tiempo

¿Es posible alcanzar la inmortalidad? Algunos de estos seres vivos parecen tener el secreto biológico de una vida muy larga.

Por: Manuela Cardozo

Desde los mitos del santo grial hasta las leyendas sobre la fuente de la eterna juventud, los humanos siempre han estado maravillados con la idea de la inmortalidad o, al menos, la longevidad. A través de obras literarias o grandes descubrimientos, distintos autores han aspirado a la inmortalidad preservando su nombre en la historia. No obstante, a diferencia de una idea de eternidad asociada a la memoria, hay organismos vivos que parecen ralentizar los efectos del tiempo de forma natural y llegan a vivir incluso miles de años.

El entorno, la genética, la tasa metabólica y la senescencia (envejecimiento del organismo) son algunos de los factores que influyen en la longevidad de una especie, y a menudo cambios en estas variables implican esperanzas de tiempos de vida distintos. Así, la esperanza de vida de un humano es de aproximadamente 73 años en Colombia, según la Clínica de Cleveland, mientras que la ballena boreal puede vivir hasta 200 años.

No obstante, hay algunos organismos capaces de vivir millones de años o ser casi biológicamente inmortales. Esto significa que, a menos que un depredador o una enfermedad los maten, pueden vivir indefinidamente. Los científicos han estudiado algunos de estos seres vivos con la esperanza de entender mejor el envejecimiento humano.

Estromatolitos, la forma de vida más antigua del planeta

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Crédito: Reuters

Los estromatolitos son fósiles vivientes, y su nombre viene del griego stroma que significa “colchón” y lithos o “roca”, significando así “roca estratificada”. Según Sciencedirect, son estructuras rocosas construidas por colonias de organismos fotosintéticos microscópicos llamados cianobacterias. Hace 3.500 millones de años, a medida que el sedimento se acumulaba en aguas poco profundas, las bacterias crecían sobre él, uniendo partículas hasta que las colonias microscópicas se convirtieron en montículos.

Más aún, la evolución de estas bacterias trajo consigo uno de los eventos más importantes en la historia de la vida en la Tierra. Las cianobacterias utilizan los procesos de fotosíntesis para alimentarse de dióxido de carbono y agua, y en su lugar liberando oxígeno como desecho, ´por lo que con su aparición en el planeta aumento el contenido de oxígeno de la atmósfera en un 20 por ciento. Esencialmente, las cianobacterias transformaron una atmósfera anóxica (sin oxígeno) y gaseosa en un paraje oxigenado capaz de desarrollar formas de vida más complejas.

Hoy todavía pueden verse estas formas de vida de 3.500 años en varios puntos del planeta. En Australia occidental, así como en la Laguna de Bacalar, en México, y en la Punta de Atacama, en Argentina, Chile y Bolivia.

Actinobacterias de Siberia

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Crédito:Freepick

Estas bacterias de entre 400.000 y 600.000 años se hallaron en Siberia, Rusia, en medio de una espesa capa de hielo que permanece congelada durante miles de años. Pese a encontrarse en situaciones de frío extremo capaz de dañar los tejidos celulares, al encontrarlos en 1940 estos organismos habían reparado su material genético de forma continua.

Estos microorganismos pertenecen a un grupo de bacterias conocidas por formar estructuras similares a hongos, producir antibióticos y ser fundamentales en la descomposición orgánica en el suelo.

Pando, el organismo vivo conocido más grande del mundo

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Crédito:Freepick

Pando parece un bosque normal a primera vista, pero a diferencia de otros no está formado por múltiples árboles separados. Este es un solo organismo formado por un extenso bosque de álamos temblones: 47.000 árboles conectados por un único sistema de raíces que cubre 43 hectáreas.

Los científicos del Instituto Tecnológico de Georgia analizaron el ADN de Pando y encontraron que esta colonia de álamo temblón tiene entre 16.000 y 81.000 años de antigüedad, siendo así una de las plantas más antiguas del mundo.

Las esponjas volcán de la Antártida

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Crédito: [Paul K. Dayton, Stacy Kim, Shannon C. Jarrell, John S. Oliver, Kamille Hammerstrom, Jennifer L. Fisher, Kevin O’Connor, Julie S. Barber, Gordon Robilliard, James Barry, Andrew R. Thurber, Kathy Conlan](https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Anoxycalyx_joubini3a.png)

La Anoxycalyx joubini, o esponja volcánica gigante, es un organismo antártico que puede alcanzar hasta los 15.000 años de edad. Habita a una profundidad de entre 15 y 152 metros, en el estrecho de McMurdo. en el mar de Ross, una subdivisión del océano Glacial Antártico .

Además, su edad se estima dependiendo del tamaño de la esponja, que solo crece un poco cada año pero puede llegar a medir aproximadamente hasta 2 metros de alto y 1 metro de ancho.

Según el Servicio Mundial de Información sobre Biodiversidad (GBIF), se tiene registro de 101 ocasiones en que ella se ha observado.

Planarias, los gusanos que se regeneran

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Crédito: [Holger Brandl, HongKee Moon, Miquel Vila-Farré, Shang-Yun Liu, Ian Henry, and Jochen C. Rink](https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Planaria_torva.jpg)

Las planarias son un tipo de gusano con una capacidad ilimitada para regenerar células madre y, según un estudio de la Universidad de Nottingham, la posible capacidad de “rejuvenecer” su ADN debido a que tienen mayores cantidades de enzimas que protegen sus células del envejecimiento.

Lo anterior lleva a los científicos a creer que estos animales pueden ser virtualmente inmortales. Según el Stowers Institute for Medical Research, su longevidad depende de la ausencia de condiciones adversas en hábitats adecuados, no obstante si el entorno es favorable pueden vivir indefinidamente.

La hidra, un mito vuelto realidad

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En los mitos griegos, la hidra era un animal de varias cabezas que aterrorizaba la ciudad de Lerna hasta que Hércules la mató en uno de sus doce trabajos. Con un aliento ácido y tóxico, este animal tenía la capacidad de regenerar las cabezas que se le cortaban.

En la naturaleza, las hidras son animales de agua dulce, no menos asombrosos. Según el National Institute of Health, fueron el primer microorganismo examinado por el científico Antonie van Leeuwenhoek, quién construyó el primer microscopio, y después fueron estudiadas por el suizo Abraham Trembley, un científico que descubrió sus capacidades regenerativas.

De forma similar a las planarias, estos animales son capaces de regenerar partes de su cuerpo debido a su facultad para renovar indefinidamente sus células madre. Además, cuentan con un conjunto muy grande de genes llamados Fox0, los cuales tienen un papel importante en la regulación del ciclo de la vida de algunos animales. Un estudio publicado en la National Library of Medicine en 2014 demostró que al despojar a la hidras de los genes Fox0 su capacidad para regenerarse disminuye y se activa su envejecimiento.

Más aún, según un estudio de 2018 de la Universidad de California, Davis, estos animales parecen poder controlar sus genes transposones, o “genes saltarines”. Unos genes que, tal como lo indica su nombre, pueden saltar de una parte del genoma al otro, generando mutaciones en el ADN. En el caso de las hidras, estas parecen poder reprimirlos.

Turritopsis dohrnii, la medusa inmortal

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Crédito:Freepick

No obstante, de todos el caso más excepcional es el de la medusa Turritopsis dohrnii, también conocida como la medusa inmortal, que habita las aguas del mar Meditteraneo y el mar de Japón.

Para la mayoría de los organismos de la Tierra el ciclo de la vida transcurre de forma lineal: se nace, se crece, se reproduce y se muere. Sin embargo, para este animal este ciclo se puede extender de forma infinita, como una ave fénix marino.

Este animal comienza su ciclo de vida en forma de una larva minúscula llamada plántula, cuyo objetivo es encontrar un hábitat adecuado en el cual establecerse y formar colonias de pólipos, que con el tiempo se convierten en medusas. Con tod. frente a condiciones de estrés, amenazas exteriores, enfermedades o envejecimiento, la medusa es capaz de revertir su estado hasta la fase de pólipo. Lo anterior le permite perpetuarse indefinidamente a través de un ciclo de envejecimiento y rejuvenecimiento constantes.

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