
Ley nuclear y de inteligencia artificial: ¿en qué van estas regulaciones en Colombia?
La Ley Nuclear Átomos para la Vida fue sancionada por el Gobierno saliente, marcando un paso decisivo para la producción de radiofármacos en Colombia y el aprovechamiento de la tecnología nuclear con fines pacíficos. Mientras tanto, en el Congreso avanza una iniciativa legislativa, radicada por el Ministerio de Ciencia, para regular el uso de la inteligencia artificial. ¿Cómo van estas regulaciones en Colombia y cuáles son sus alcances?
Por: Luis Chía
El Congreso de la República adelanta regulaciones clave para el futuro tecnológico, económico e industrial del país. Por un lado, un paso decisivo para la diversificación de la matriz energética, la soberanía sanitaria y el fortalecimiento de sectores como la salud y la investigación ambiental fue la sanción de la ley nuclear, a través de la cual se crea la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear y se establece un marco regulatorio para el desarrollo de tecnologías nucleares en Colombia.
De otro lado, mientras la inteligencia artificial (IA) sigue ocupando cada vez más espacio en las empresas, la educación y las telecomunicaciones, resulta oportuno ver en qué va la regulación de su uso en Colombia. Una de las principales iniciativas legislativas es el Proyecto de Ley 043 de 2025 en el Senado y el 324 de 2025 en la Cámara, que busca regular la IA con el propósito de garantizar su “desarrollo ético, responsable, competitivo e innovador”.
El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación ha sido clave en la construcción, radicación y avance de estas iniciativas en el Congreso. En el caso de la Ley Nuclear Átomos para la Vida, la cartera liderada por la ministra Yesenia Olaya Requene y los ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Salud, y Minas y Energía firmaron la ley que regula el uso de las tecnologías nucleares para usos pacíficos en Colombia.
Así mismo, el proyecto de ley para regular la IA fue radicado por la ministra Olaya Requene, quien en conversación con CAMBIO dijo que se trató de una directriz que el mismo presidente Gustavo Petro le dio cuando asumió liderar la cartera de Ciencia: “Me dijo que hiciera del Ministerio de Ciencia, un ministerio de la inteligencia artificial para colocar a dialogar esta tecnología emergente que está redefiniendo el sistema productivo, económico y las relaciones entre los seres humanos y la producción de conocimiento científico”.
De acuerdo con la ministra, la propuesta busca una regulación ética de la inteligencia artificial, entendiendo la necesidad de que el país avance en la construcción de infraestructura como centros de datos y el desarrollo de lenguajes de IA orientados a fortalecer sectores como la bioeconomía, la transición energética y la salud.
Para comprender la importancia de estas regulaciones en Colombia, sus alcances y su potencial, CAMBIO consultó a dos de los representantes a la Cámara que han abanderado las discusiones sobre la tecnología nuclear y la inteligencia artificial en el Legislativo.
Ley nuclear: así funcionará la regulación
La ley nuclear es un hecho en Colombia. Después de dos meses desde su aprobación en el Congreso, finalmente, fue sancionada por el presidente, generando algunas preguntas: ¿Cuál es el potencial de la industria nuclear en el país? ¿Qué funciones tendrá la agencia que regula su uso para fines pacíficos? ¿Por qué es realmente importante una ley de este tipo?
Desde 1965, Colombia cuenta con un reactor nuclear, que es operado por el Servicio Geológico Colombiano, sin embargo, es el único país de la región que no produce isótopos para fines industriales y médicos. Así lo explica la representante a la Cámara del Pacto Histórico María del Mar Pizarro, quien impulsó la ley en el Congreso:
“La aprobación de la ley nuclear llena un vacío histórico. Con 92 artículos distribuidos en 18 capítulos, establece por primera vez un marco legislativo integral para todo lo que involucra radiaciones ionizantes, materiales nucleares y materiales radiactivos en el territorio nacional. Dependemos de importaciones para algo tan crítico como el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Esta ley empieza a cerrar esa brecha, y también abre la puerta para avanzar en seguridad alimentaria, cambio climático y descarbonización de la matriz energética”, aseguró.
Con la sanción de la Ley Nuclear Átomos para la Vida, Colombia se suma a países como Argentina, Brasil, Bolivia, México, Chile, Costa Rica y Perú, los cuales ya cuentan con regulaciones similares. Según el doctor y experto en energía y sostenibilidad, Camilo Prieto, actualmente el sector nuclear genera alrededor de 45.000 empleos y representa el 0.25 por ciento del PIB, equivalente a 3,6 billones de pesos. Con su implementación, afirmó, se proyecta que esta industria duplique su impacto económico en los próximos cinco años.
Quizás la medida más significativa de la ley es la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN), entidad que regulará y promoverá el uso pacífico de las tecnologías nucleares en Colombia y promoverá la cooperación internacional para posicionar al país como líder regional en el aprovechamiento de esta industria. Para garantizar su independencia, la ANSN estará adscrita al Departamento Nacional de Planeación (DNP).
La representante Pizarro explicó que la regulación nuclear estaba repartida entre el Ministerio de Minas y Energía, el Servicio Geológico Colombiano, el Ministerio de Salud y las secretarías departamentales de salud. Según ella, la fragmentación generaba ineficiencias, por lo que la ley llega para “crear una autoridad técnica única, que unifica las reglas de juego, y pone a Colombia en la posibilidad real de producir sus propios radiofármacos, que hoy dependen enteramente de importaciones”.

¿Cómo estará conformada la ANSN?
La Ley Nuclear Átomos para la Vida contempla que la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN) tendrá a la cabeza a un director con un periodo fijo, diferido al del presidente de la república. Igualmente, contará con consejeros elegidos por concurso. Según la representante, la agencia se convertirá en el punto de entrada para licencias, permisos, registros, protección radiológica de trabajadores, gestión de desechos y respuesta técnica ante emergencias radiológicas.
“Esta ley fue una construcción de cuatro años, con el Ministerio del Interior y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación como cabezas de la iniciativa de Gobierno, y con coautores de todos los partidos en el Congreso. Esa articulación se nota en el resultado. La ponencia positiva llegó con aval fiscal del Ministerio de Hacienda desde abril de 2026, algo que no es menor: el proyecto no genera impacto fiscal adicional para la nación, porque el presupuesto de la ANSN se financia con recursos trasladados de las entidades que hoy ejercen esas funciones. Y su trámite fue prácticamente unánime en cada debate. Cuando algo se construye con ese nivel de consenso técnico y político, se nota en la votación”, destacó la representante del Pacto Histórico.
Ley de inteligencia artificial: ¿qué hace falta para una regulación?
En Colombia, el proyecto de ley para regular la inteligencia artificial –radicado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación– busca establecer reglas para el desarrollo y uso responsable de la IA, tomando como referencia el modelo de la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, el cual establece niveles de riesgo. En ese sentido, las obligaciones normativas sobre las organizaciones dependen del nivel de afectación sobre la libertad o la salud de las personas.
La iniciativa también propone la creación de una Autoridad Nacional de Inteligencia Artificial, que se encargará de liderar la gobernanza del ecosistema de IA en el país, así como de certificar, supervisar y articular la vigilancia del uso de la inteligencia artificial en coordinación con otras entidades del Estado.
Frente a un escenario de acelerados avances tecnológicos, la ley no busca poner trabas al desarrollo de la inteligencia artificial, sino establecer reglas, responsabilidades y garantías para una aplicación responsable de esta tecnología. El representante antioqueño Alejandro Toro, uno de los impulsores de este proyecto de ley en el Congreso, aseguró que regular la IA es urgente porque se trata de un asunto de Estado.
“Este no es un tema de un ministerio, unas pocas empresas o el interés de algunos académicos, debe ser transversal a todos los sectores y todas las instancias pues es de la única forma que podremos aprovecharla en vez de quedar en una situación de desventaja frente a otros países”, advirtió el representante.
En entrevista con CAMBIO, el representante enfatizó en que el punto del proyecto de ley no está en entrar a custodiar el uso privado de la IA por parte de cada persona, sino definir un marco ético y de respeto por los derechos humanos para quienes implementen o desarrollen sistemas tecnológicos de este tipo.
Los críticos del proyecto aseguran que al adaptar el modelo de regulación europea no se tiene en cuenta el contexto nacional, con un impacto directo sobre la competitividad de las empresas tecnológicas. Sin embargo, Toro explicó que, por supuesto, la regulación buscará responder a la realidad del país, teniendo en cuenta las brechas digitales, la informalidad laboral y la desigualdad.
“Proponemos conservar estándares exigentes de transparencia, evaluación de impacto, supervisión humana y protección de derechos, pero acompañarlos con medidas propias: infraestructura pública de cómputo, control sobre datos estratégicos, protección de los conocimientos ancestrales, formación de talento, reconversión laboral y estrategias específicas para territorios PDET y Zomac”, sostuvo.
Mientras la ley nuclear tiene por delante 12 meses para su reglamentación y abre un campo de oportunidades para el desarrollo de una industria con antecedentes en Colombia; el futuro de la regulación de la inteligencia artificial dependerá de la voluntad del Gobierno entrante, así como de la capacidad para generar consensos en el nuevo Congreso, considerando que la IA tiene un impacto sobre todas las esferas de la sociedad.
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