
El largo y sangriento camino de Colombia hacia la paz
El sociólogo Luis Eduardo Celis, experto en el conflicto armado, analiza para CAMBIO las posibilidades que, a su juicio, existen de superarlo.
Por: Luis Eduardo Celis
Nuevamente en Colombia se discute sobre la persistente violencia y los caminos adecuados para salir de este desangre que ha sido largo y doloroso.
El 7 de agosto de 1982, el presidente Belisario habló de paz mediante cambios estructurales, que partían de dialogar y pactar con los armados. Desde ese lejano 1982 hasta el presente, mucha agua ha pasado bajo el puente de la larga violencia colombiana y el esfuerzo por avanzar en paz.
Hoy gobierna un hijo de la paz de los años noventa, la paz liderada por Carlos Pizarro Leongómez, que en las frías montañas del Cauca y en medio de una enorme soledad, luego de la tragedia del Palacio de Justicia, se convenció de la inutilidad de la acción política con armas y fue capaz de convencer al conjunto del M-19 de salir de un alzamiento armado sin ningún futuro deseable. Fue visionario al decir que permanecer en esa acción armada solo llevaría a mayores tristezas y degradación, que es lo que hemos presenciado en los últimos 35 años desde que se firmó la paz del M-19 con el gobierno del presidente Gaviria en marzo de 1990.
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