
Bibliotecas públicas: datos contra el ruido
La directora de la Red de Bibliotecas Públicas de Bogotá, en texto para Cambio, sostiene que esa entidad, que cumple 25 años, no enfrenta una crisis, como dicen algunos, sino un momento de transformación. La discusión clave, agrega, debe darse sobre cómo consolidar su futuro como infraestructura cultural esencial de Bogotá.
En medio del creciente debate sobre el estado de las bibliotecas públicas en Bogotá, conviene hacer un ejercicio poco frecuente pero necesario: mirar los datos antes que los prejuicios. Porque, aunque la discusión es bienvenida —y ojalá permanente—, no toda crítica parte del conocimiento, y no todo señalamiento contribuye a mejorar lo que ya funciona.
Empecemos por lo verificable. La Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá, BibloRed, no es una institución en declive. Todo lo contrario, ha mantenido su crecimiento y su capacidad de iterar como modelo de innovación. Los 150 espacios con los que hoy cuenta, además de las estrategias de trabajo en la ruralidad y de atención a la población diferencial, no son resultado del azar, sino que son producto de una planeación juiciosa y justificada, que responde a las dinámicas de trabajo con la comunidad y a un modelo de transformación de la biblioteca como espacio cultural, social y de encuentro ciudadano.
A esto se suma una decisión presupuestal que no puede pasarse por alto. Entre 2023 y 2024, la administración distrital incrementó los recursos de BibloRed en más de 18.900 millones de pesos. No se trata de un aumento simbólico. Es una apuesta concreta por fortalecer el sistema bibliotecario y ampliar su alcance.
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