
Está en riesgo la sostenibilidad del Presupuesto General de la Nación: las advertencias de la Contraloría
El órgano de control encontró que más de la mitad del presupuesto de este año aún no tiene con qué financiarse, un déficit de recaudo de 32 billones y un hallazgo disciplinario contra el ministro de Hacienda por el manejo de la deuda.
Por: Juan David Cano
Más de la mitad del Presupuesto General de la Nación (PGN) de este año todavía no tiene con qué pagarse. Así lo advirtió la Contraloría en un análisis en el que concluye que las presiones fiscales actuales amenazan la sostenibilidad del presupuesto y la estabilidad de la economía.
Con corte al 16 de junio, el presupuesto asciende a 555,72 billones de pesos. De esa cifra, el Estado solo había conseguido ingresos por 252,68 billones, lo que deja sin financiar cerca de 303 billones: el 54,5 por ciento del total.

El Presupuesto General de la Nación es el plan que define cuánto puede gastar el Estado en un año y de dónde saldrán esos recursos. "Esto representa un importante desafío para garantizar su financiamiento en 2026", advirtió la Contraloría.
Un hallazgo disciplinario contra el ministro de Hacienda
El punto más delicado del informe está en el seguimiento que la Contraloría hace a la deuda pública.
El organismo notificó al ministro de Hacienda, Germán Ávila, y al director de Crédito Público, Javier Cuéllar, unas observaciones con alcance disciplinario. Ambos presentaron sus descargos, pero el equipo auditor los revisó y ratificó tanto sus consideraciones iniciales como el hallazgo.

Ese hallazgo hace parte de la llamada Función de Advertencia sobre la deuda, un mecanismo con el que la Contraloría alerta de manera anticipada sobre riesgos en el manejo de los recursos públicos, y que en este caso había sido emitida en abril de 2026.
La razón es el ritmo al que el Gobierno se está endeudando. Con corte a junio, ya se comprometió el 76 por ciento del cupo de endeudamiento de largo plazo autorizado, equivalente a 64,79 billones. En el mismo periodo del año anterior esa cifra era de 47,28 billones, lo que muestra una colocación de deuda mucho más acelerada.
Un hueco de 32 billones en el recaudo
La otra alarma es por lo que entra por impuestos. El propio Gobierno reconoció, en la actualización de su Marco Fiscal de Mediano Plazo, que no alcanzará la meta de recaudo tributario que se había fijado para 2026. Esa meta pasó de 321,46 billones a 294,28 billones.
Aun con esa rebaja, las cuentas no cuadran. La Contraloría verificó que, al 16 de junio, el recaudo tributario iba en 138,17 billones, lo que arroja por ahora un déficit de 32 billones.

Por otro lado, los ingresos totales que el Gobierno esperaba recibir en 2026 pasaron de proyectarse en 18,2 del PIB a 16,1 por ciento, una caída de 2,1 puntos.
En pesos, eso significa unos 25,4 billones menos frente a lo que se estimaba un año atrás. Ante ese panorama, la Contraloría pidió más rigor técnico al calcular los ingresos, para evitar recortes bruscos durante el año.
La factura que le quedaría al próximo gobierno
El informe alerta de que este es el último Marco Fiscal de la actual administración y que la ruta de ajuste hacia unas finanzas sostenibles arrancaría en 2027.
En la práctica, según la Contraloría, las decisiones para corregir el déficit estructural quedarán en manos del gobierno entrante, que deberá combinar el ajuste de ingresos y gastos con medidas para impulsar el crecimiento.
"Las decisiones y políticas que permitan superar de manera más acelerada la situación de déficit estructural del Gobierno Nacional Central estarán en manos del próximo gobierno. Para la Contraloría, estas deberán incorporar estrategias orientadas no solo al ajuste de ingresos y gastos, sino también al fortalecimiento del crecimiento económico y del PIB potencial, como elementos fundamentales para consolidar la sostenibilidad fiscal", dijo la entidad.

Mientras tanto, la ejecución del gasto de inversión avanza lento. Con corte al 25 de junio, sectores como Transporte y Salud apenas habían ejecutado el 10,8 y el 9,48 por ciento de sus recursos, respectivamente.
A eso se suma que, a mayo, seguía sin pagarse el 48 por ciento de las reservas de inversión y el 38 por ciento de las de funcionamiento que habían quedado pendientes de 2025, lo que sigue apretando la caja.
La entidad también puso reparos a algunos supuestos del Gobierno. El Marco Fiscal asume que la economía crecerá por encima de su capacidad entre 2028 y 2037, un escenario que la Contraloría considera discutible frente a un crecimiento promedio proyectado del 2,8 por ciento anual, que podría no bastar para reducir la deuda.
Por ahora, los datos del primer trimestre de 2026 ya muestran una desaceleración: la economía creció 2,2 por ciento.
La Contraloría dijo que seguirá vigilando la evolución de la deuda y el cumplimiento de los topes de endeudamiento, para detectar a tiempo cualquier situación que ponga en riesgo la estabilidad fiscal del país.
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