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Daniel Quintero Calle reseteó la consulta del Pacto
Elecciones Colombia 2026

Daniel Quintero ‘reseteó’ la consulta del Pacto Histórico: ¿quién gana y quién pierde con la incertidumbre en el petrismo?

Daniel Quintero Calle, candidato a la Presidencia

El exalcalde de Medellín se bajó de las elecciones de octubre dejando al presidente Gustavo Petro sin una de sus apuestas políticas. Mientras tanto, Iván Cepeda y Carolina Corcho se mantienen siempre y cuando el CNE certifique que no van a estar bloqueados para la otra consulta de marzo, algo que, en la realidad, tiene pocas posibilidades de ocurrir.

Por: Mateo Muñoz

El Pacto Histórico sigue bailando al compás de Daniel Quintero. En la madrugada del pasado 15 de octubre, el exalcalde de Medellín anunció que se bajaba de la consulta presidencial del petrismo por la incertidumbre jurídica sobre su eventual participación en la consulta del llamado ‘frente amplio’ en marzo. La noticia tomó por sorpresa a todos y el primero en reaccionar fue el presidente Gustavo Petro, quien una hora después del mensaje y de una llamada con Quintero, habló de “golpe antidemocrático” y una consulta ‘desbaratada’, esto a pesar de que los otros dos aspirantes ni siquiera se habían pronunciado.

Aunque de puertas para afuera el Pacto Histórico ha sido contundente en informar que la consulta presidencial continúa, el clima interno es de incertidumbre. Que se realicen o no las elecciones depende de factores externos y la opción de continuar la ruta retando a los árbitros electorales es cada vez más costosa.

1. Petro se quedó sin su alfil en la consulta

Antes de su furioso trino de madrugada, el presidente Petro había mantenido cierta prudencia en revelar públicamente su afinidad hacia la aspiración de Daniel Quintero. Sin embargo, el proceder del mandatario en los cónclaves políticos de los últimos meses habían dejado claro que, contrario a la impresión de varias voces fuertes en el petrismo, el exalcalde de Medellín no era ningún intruso. De hecho, fuentes cercanas a Quintero indican que fue Petro quien le insistió en lanzarse a la Presidencia y luego les exigió a las directivas del Pacto no cerrarle las puertas. Esa imposición de la Casa de Nariño fue lo que desató el malestar de los ‘papistas' de la izquierda. “A Quintero lo metieron, nadie lo invitó”, dijo un militante del Pacto.

Quintero ha implementado una estrategia de asumir sin peros la línea política que imparte a diario el presidente. Ha hablado de una constituyente con más vehemencia que Iván Cepeda y Carolina Corcho, se ha autodenominado como ‘perseguido’, ha comparado a Petro con Gandhi y Mandela y, según le dijo a CAMBIO, se considera como el aspirante más parecido al jefe del Estado. ‘Ambos hemos llevado una vida de luchas’, dijo el exalcalde. 

Además, es el único que le ha seguido el ritmo a Petro en los temas que toca a diario en sus discursos y cuenta de X; desde Palestina hasta la tensión con Estados Unidos. No le ha escapado a las posiciones polémicas y sus posturas retadoras que exceden los poderes presidenciales seducen al mandatario. Además, ha podido agrupar de a pocos apoyos más cercanos a la política tradicional y las estructuras regionales que a las bases de la izquierda, la clave que le permitió a Petro ganar en 2022.

Incluso, Petro es uno de los poquísimos militantes del Pacto Histórico que ha defendido públicamente a Daniel Quintero del escándalo por la investigación en la Fiscalía contra Miguel Quintero, hermano del exalcalde. En varios trinos de las últimas 24 horas, el jefe del Estado ha respaldado la tesis del candidato de que todo se trata de un montaje para torpedear su aspiración, desmeritando las pruebas recolectadas por la Fiscalía por presunta corrupción en Medellín.

Por ello, aunque la salida de Quintero de la consulta es celebrada por sectores del Pacto, para el presidente implica un revés estratégico. El aspirante que parece tener el mayor potencial de acuerdos para la primera y segunda vuelta no podrá medir su capacidad electoral en octubre y por ello la incertidumbre se extenderá hasta marzo. Aun así, Petro confirmó que la consulta seguirá, pues tampoco se puede dar el lujo de mostrar los dientes en cuanto a votos e ir a ciegas hasta 2026. El bandazo presidencial de dar por muerta a la consulta y luego anunciar que votará en ella apunta a un apoyo por compromiso, pero sin un convencimiento al ciento por ciento.

2. Una serie de leguleyadas, interpretaciones y errores

El cómo se llegó hasta aquí es un interrogante que se repite dentro del Pacto Histórico. Han sido tantas las idas y vueltas jurídicas sobre la consulta de octubre que entre los mismos asesores del petrismo no hay unanimidad de qué hacer. El punto clave ahora es saber si los candidatos que participen en la medición se bloquearán o no para marzo de 2026. 

Ese temor apareció luego de conocer los tarjetones impresos por la Registraduría y los efectos jurídicos de la consulta fijados por el CNE. Según como está el tablero hoy, la consulta de octubre no es una consulta interna, sino una consulta interpartidista para elegir candidato presidencial. De hecho, así lo mencionó el registrador delegado para lo electoral, Jaime Suárez, en la reunión que hubo la semana pasada con los delegados de los partidos que la solicitaron. 

El carácter interpartidista y la palabra “candidato” en el tarjetón obligarían al ganador de la consulta a llegar hasta la primera vuelta, pues no podría participar en otra medición entre partidos como la propuesta en marzo con aspirantes como Roy Barreras, Juan Fernando Cristo y Clara López.  De hecho, en un documento con fecha del 26 de septiembre, el Pacto Histórico hizo la salvedad de que la consulta era “partidista” para escoger “precandidato presidencial”.

Declaración de voluntades del Pacto Histórico

El problema es que, en los documentos radicados en julio, cuando se hizo la solicitud inicial de la consulta, la mayoría de los partidos que integran el Pacto hablaron de “candidatura presidencial” y “consulta interpartidista”.  En ese momento no se conocía la decisión del CNE de condicionar la fusión del Pacto y dejar por fuera a Colombia Humana y Progresistas.

Petición UP

El excandidato Gustavo Bolívar, quien ha sido férreo crítico de Daniel Quintero, comparte la tesis de que, al no haber personería jurídica del Pacto, en la práctica es una consulta interpartidista. ‘Hay un riesgo jurídico muy alto si Carolina (Corcho) e Iván (Cepeda) van a la consulta (…) al irnos por separado esto se convierte en una interpartidista”, declaró Bolívar, quien también criticó que la solicitud se hubiera hecho en junio y no antes para tener un mayor margen de maniobra. 

“Nosotros tenemos una parte de culpa, porque pasamos eso muy tarde. Teniendo tres años, se hizo en junio”, agregó el libretista y exsenador.

Otros militantes consultados por CAMBIO expresaron que, si bien el CNE ha actuado con un criterio inusualmente implacable, también le cabe responsabilidad a las directivas de los partidos que integran el Pacto. “No se entiende la razón para venir a tramitar la fusión apenas ahora. Se durmieron, con intención o no, pero dilataron un proceso que estaba cantado”, dijo uno de los petristas que hablaron con este medio. Lo mismo cree el abogado y activista Carlos Mario Patiño, quien lo expresó así en sus redes sociales: “Los becerras y los dussanes hicieron la marulla más de un año para integrar el partido único y hasta el último día para convocar la consulta”.

Sin embargo, en las últimas 24 horas, el Pacto ha tratado de emitir señales de unidad y resiliencia. En ese sentido, la senadora María José Pizarro aseguró que la consulta sigue adelante y que “el camino es la unidad. No es momento de abandonar el barco ni de claudicar”.

3. Otra vez todo en manos del CNE

Según las instrucciones más recientes del presidente Petro, la consulta presidencial del Pacto va porque va. Sin embargo, los dos precandidatos que quedan condicionaron su participación a un hecho que parece remoto: que el CNE certifique que no van a quedar inhabilitados y la Registraduría reimprima más de 30 millones de tarjetones. 

“Esperamos de la autoridad electoral cumplir con lo que le corresponde. Reimprimir el tarjetón con la claridad de que es una consulta que elige una candidatura presidencial, que participará en una nueva consulta en marzo para elegir una en el frente amplio que irá a primera vuelta”, dijo Carolina Corcho.

No obstante, las posibilidades de que el CNE se pronuncie dando el antídoto contra el bloqueo son remotas. Tanto en lo jurídico como en lo político no hay ambiente para que se haga una interpretación en ese sentido. Así quedó claro en la más reciente decisión de la sala plena sobre la consulta de octubre, en la que negaron, casi por unanimidad, la utilización del logo del Pacto Histórico en el tarjetón. Para la mayoría de los magistrados, el Pacto no tiene personería jurídica. 

A pesar de los errores del petrismo y su incapacidad para operar como una fuerza coordinada, el CNE también ha puesto todos los obstáculos posibles para la fusión del Pacto Histórico. Sí, la misma corporación que el año pasado otorgó decenas de personerías a partidos diminutos y que en su mayoría no resistieron el examen en el Consejo de Estado.

Por otro lado, según confirmó la Registraduría a través de un oficio al Pacto Histórico con tono de regaño, no hay posibilidad de reimprimir los tarjetones y el 26 de octubre los colombianos recibirán el formato con las palabras “candidato presidencial” y la cara de Daniel Quintero.

4. ¿Quintero se bajó por la incertidumbre jurídica o política?

A pesar de que van más de 24 horas de la salida de Quintero, en el Pacto Histórico todavía hay versiones encontradas sobre los motivos de su decisión. Algunos críticos del exalcalde atribuyen la movida a la espuma creciente los escándalos, pero esa teoría contrasta con la habilidad de Quintero de sobrevivir a las controversias y sacarles provecho.

Otros, con más suspicacia, explican que la decisión de Quintero pudo estar motivado por la posibilidad de que su victoria fuera más simbólica que real. Es decir, que las directivas del Pacto y una gran parte de las bases no se montaran en su candidatura si llegara a ganar la consulta, y mucho menos si la victoria se daba por una diferencia corta con Iván Cepeda. Por ello, para el exalcalde podría ser más estratégico esquivar otro desgaste con la izquierda y seguir solo en campaña hasta marzo. 

Además, dentro de la campaña de Quintero están cada vez confiados en que la aspiración merece un periodo de vida más largo por el éxito que aparentemente está teniendo el exalcalde convenciendo potenciales votantes. Arriesgarse a un naufragio apenas en octubre es demasiado castigo.

Pero la jugada también trae incertidumbre. Nuevamente hay interpretaciones, como la de la MOE, que apuntan a una inhabilidad de Quintero para seguir siendo candidato a pesar de su decisión. Según esa organización, Quintero ya adquirió compromisos con los partidos que los inscribieron y debe respetar la decisión que se produzca en las urnas.

Finalmente, a falta de 11 días para la fecha de las elecciones, la incertidumbre puede hacer mella en la afluencia de votantes a pesar de la decisión de ir a la consulta sí o sí. Según le contaron fuentes del Pacto a este medio, la meta más ambiciosa son 5 millones de votos, y 3 millones en el peor escenario. Si los resultados son menores a ese límite, las alarmas se encenderán en una coalición agrietada.

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