
Abelardo de la Espriella les da un mes a los grupos armados ilegales para someterse a la justicia
La seguridad fue uno de los ejes centrales del primer mensaje de Abelardo de la Espriella como presidente electo. En su primera intervención, anticipó una política de mano dura frente a las organizaciones criminales y dejó claro que no habrá concesiones para quienes continúen actuando al margen de la ley.
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunció una de las primeras directrices que marcarán su política de seguridad para el periodo 2026-2030: otorgar un plazo de un mes a los grupos armados ilegales para que se acojan al Estado de derecho.
La declaración se produjo durante el acto en el que recibió la credencial oficial que lo acredita como presidente de la República. Allí envió un mensaje directo a las estructuras criminales que operan en distintas regiones del país y aseguró que su administración no mantendrá esquemas de negociación que impliquen beneficios especiales para quienes continúen al margen de la ley.

Abelardo da un mes a los grupos ilegales para someterse
“A todos los ilegales, disponen de un mes para organizar su sometimiento al Estado de Derecho.”, afirmó durante su intervención.
El presidente electo sostuvo que, una vez finalice ese plazo, las organizaciones que continúen involucradas en actividades ilícitas enfrentarán la acción de las instituciones del Estado.
Según explicó, la intención de su gobierno es que quienes integran estructuras armadas ilegales definan en ese periodo si se acogen a la legalidad o si, por el contrario, mantienen sus actividades al margen de la ley.
De la Espriella aseguró que no contempla otorgar beneficios extraordinarios a quienes permanezcan vinculados a organizaciones criminales y reiteró que la prioridad será restablecer el orden público en las regiones afectadas por la violencia y la presencia de grupos armados.
Advierte ofensiva contra quienes continúen en la ilegalidad
Durante su discurso, De la Espriella señaló que los grupos que persistan en delitos como el narcotráfico, la extorsión, el terrorismo y otras expresiones de violencia serán enfrentados con toda la capacidad del Estado.
Asimismo, aseguró que su administración estará fundamentada en el cumplimiento estricto de la ley y en el fortalecimiento de la fuerza pública para combatir a las organizaciones criminales.
El mandatario electo también cuestionó la política del Gobierno saliente frente a las estructuras ilegales y afirmó que durante su administración no habrá concesiones que, a su juicio, favorezcan a organizaciones vinculadas al crimen.
En ese sentido, indicó que uno de los objetivos de su gobierno será recuperar la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de garantizar la seguridad y combatir las economías ilícitas que financian a los grupos armados.
Finalmente, reiteró que "habrá garantías plenas y absolutas para quienes, dentro de la Constitución y la ley, ejerzan legítimamente la oposición". Sin embargo, advirtió que actuará con firmeza frente a quienes recurran a la violencia o pretendan intimidar a la población.
Con este anuncio, De la Espriella anticipó el rumbo que tendrá su estrategia de seguridad una vez asuma la Presidencia el próximo 7 de agosto, con un enfoque centrado en el sometimiento a la justicia, la recuperación del control institucional y la persecución de las organizaciones que continúen operando ilegalmente en el territorio nacional.
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