
El GEA se mueve: ¿es el fin de una era o la conservación de un exitoso modelo?
Los dos grandes grupos empresariales destacados que le quedan al Grupo Empresarial Antioqueño anunciaron su separación al desinvertir el uno en el otro para enfocarse en sus negocios tras la salida de Grupo Nutresa del GEA. Lo que viene todavía es incierto en el mercado de capitales, pero su impacto social e identitario parece más claro.
Luego de 46 años, el Grupo Empresarial Antioqueño, conocido como el GEA, llega a su fin como se le conoce hasta ahora. Hace unos días, en una asamblea de accionistas del Grupo Argos, uno de los tres grandes eslabones del GEA, se le autorizó a la junta directiva decidir qué hacer con las inversiones que aún tiene este conglomerado dentro de Grupo Sura, otro de los pilares de la triada que funcionó como reloj suizo durante cuatro décadas.
El GEA se quedó cojo luego de la arremetida que iniciaron el banquero Jaime Gilinski y sus socios árabes en noviembre de 2021, con una avalancha de Ofertas Públicas de Adquisición (OPA) para quedarse con Grupo Nutresa, lo cual consiguieron finalmente luego de un caos empresarial que duró casi año y medio.
Ahora, Sura y Argos se preparan para separar sus negocios al salir de las participaciones accionarias cruzadas entre ellas. Para muchos, es el fin del exitoso modelo que fue el GEA por años, para otros es el inicio de un nuevo capítulo que podría fortalecer con nuevas inversiones a ambas empresas. ¿Qué hay detrás del novelón de las OPA, acuerdo e inversiones entre estas empresas?
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