
"Este gobierno desmonta ese modelo de falsa paz": De la Espriella ordena extradición de cinco cabecillas
El presidente anunció que hará efectivas cinco extradiciones a Estados Unidos que estaban suspendidas porque los solicitados figuraban como representantes en los diálogos de la política de paz del gobierno anterior. Tres de ellos están bajo custodia, pero dos son prófugos.
Por: Juan David Cano
El presidente Abelardo de la Espriella ordenó hacer efectiva la extradición a Estados Unidos de cinco hombres cuyas entregas ya habían sido concretadas durante el gobierno Petro en 2025, pero que permanecían suspendidas porque los solicitados figuraban como representantes en procesos de paz.
Lo curioso es que solo tres de los cinco se encuentran bajo custodia de las autoridades colombianas: Willington Henao Gutiérrez, alias el Mocho Olmedo; Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias Muñeca; y Giovanni Andrés Rojas, alias Araña.
Los otros dos, Gabriel Yepes Mejía, alias HH, y Freddy Castillo Carrillo, alias Pinocho, están prófugos, y el presidente instruyó a las autoridades a capturarlos para materializar su entrega. Según De la Espriella, son requeridos por la justicia estadounidense por delitos que, según el caso, incluyen narcotráfico, concierto para delinquir, lavado de activos, tráfico de armas y narcoterrorismo.
Alias Muñeca y alias Pinocho, hermanos, han sido señalados como jefes de Los Pachenca, también conocidos como Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, con presencia en Magdalena, La Guajira y Cesar. Alias Araña es el jefe de los Comandos de la Frontera, en Putumayo, y alias HH, es líder de Comuneros del Sur, una facción que se separó del ELN en Nariño.
El argumento del Gobierno es que no colaboraron con la justicia
De la Espriella sostuvo que la política de paz del gobierno anterior no produjo los resultados que prometía y que, en estos casos, no halló contribuciones verificables a la paz por parte de los solicitados.
"La llamada paz total fracasó estruendosamente en su propósito fundamental, porque abrió espacios y concedió beneficios a integrantes de estructuras criminales sin que se acreditaran aportes verificables y resultados concretos para la consecución de la paz", afirmó el presidente.
"Por eso este gobierno empieza a desmontar ese modelo de falsa paz y a reemplazarlo por una política de seguridad, legalidad y autoridad. Los procesos de diálogo no pueden convertirse en refugios frente a la justicia, ni la palabra paz puede utilizarse como salvoconducto para mantener privilegios mientras persisten graves requerimientos judiciales", agregó.

El mandatario explicó que las resoluciones que suspendieron las entregas condicionaban esa suspensión a que los beneficiados mantuvieran su contribución a la paz y facultaban al Gobierno para reactivar la extradición cuando esos aportes cesaran o no se acreditaran.
"Ese momento llegó. Por eso he ordenado proceder con la entrega de estos peligrosos criminales. Con esta decisión enviamos un mensaje inequívoco: los espacios de diálogo y de falsa paz no son refugios judiciales", sostuvo.
De la Espriella, que llegó a la Presidencia con un discurso de mano dura contra el crimen, dirigió también un mensaje a quienes participan en economías ilegales y a los aliados internacionales del país.
"Quien demuestre una voluntad auténtica de abandonar la violencia y contribuir a la paz verdadera encontrará que estoy dispuesto a actuar dentro de la Constitución y la ley; pero quien persista en el narcotráfico, el terrorismo o el crimen organizado encontrará toda la capacidad legítima de la fuerza del Estado y el peso de la justicia", expresó.
"A los criminales les digo directamente y de forma inequívoca: no habrá escondite, privilegio, mesa de diálogo ni artificio jurídico que los coloque por encima de la ley. La seguridad de los colombianos y el imperio de la ley no se negocian", concluyó el presidente antes de firmar las resoluciones junto al ministro Iván Cancino.
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