
China y el papel de la ideología
El XX Congreso del Partido Comunista formula los desafíos de la nueva era, con el marxismo como rector fundamental de la prosperidad interna y el liderazgo exterior.
Por Guillermo Puyana Ramos
El 16 de octubre se instaló en Beijing el XX Congreso del Partido Comunista de China, con la asistencia de 2.296 delegados que representaban a 96 millones de afiliados. Los principales medios de comunicación occidentales cubrieron los seis días del evento, pero se dieron a especular sobre supuestas fisuras que quebrarían la unidad del partido y harían imposible que Xi Jinping se mantuviera en el liderazgo, o a lanzar teorías sobre por qué no asistió el expresidente Jiang Zeming –que tiene 96 años de edad– pero sí el exconsejero Son Ping –que tiene 105 años–, cuando ambos dejaron el politburó hace 20 y 30 años respectivamente y su presencia es totalmente protocolaria.
El congreso nacional del Partido Comunista de China se regularizó como quinquenal en 1977 y desde entonces nada ha impedido, ni acelerado su celebración. No siempre fue así. En los primeros siete años desde la fundación, en 1921, se celebraron seis congresos. En cambio, no se hizo ninguno entre 1928 y 1945, periodo marcado por la guerra revolucionaria, la Larga Marcha, la base revolucionaria de Shaanxi-Gansu y la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, con importantísimos avances en la teoría política y militar que llevó al partido a la victoria y moldeó su identidad como una organización política altamente calificada, quirúrgicamente efectiva y extremadamente popular. Tampoco se hizo congreso entre 1949 y 1956, periodo en el que se proclamó la República Popular, sucedió la guerra de Corea y China expidió su primera constitución.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios











