
España: el triunfo fue frenar a los neofascistas
En un análisis exclusivo para CAMBIO, Ramón Jimeno retrata cómo “la estrategia de Pedro Sánchez, arriesgada como le gusta a él, funcionó”.
Por: Ramón Jimeno
El triunfo de la izquierda en España consiste en que detuvieron la inminencia de un gobierno de extrema derecha PP-Vox con las promesas de un gran retroceso en los derechos ganados en estas décadas. PSOE y Sumar cambiaron en una semana la curva ascendente de esa fuerza y la convirtieron en una derrota ejemplar. Fue una semana extraordinaria para la campaña del PSOE que activó al progresismo dormido con una campaña emotiva y con su aparato el rojo vivo. Las mentiras de Feijóo y su pasado oscuro con narcos, más el miedo a las medidas de Vox que empezó a cogobernar en muchas regiones, fueron el complemento. Censuraron a Ana Belén, prohibieron leer a Virigina Wolf, anunciaron la cancelación de los planes de igualdad y hasta el cierre de ciclovías como si correspondieran a una ideología.
El progresismo se dio cuenta de que ya no se trataba de castigar al PSOE de Sánchez sino de salvarse de una vuelta al pasado franquista y reaccionó. Movilizaron a un electorado que un mes atrás los castigó con fiereza dándoles triunfos locales al PP y a Vox en muchísimas regiones. Perdieron alcaldías y diputaciones que históricamente eran socialistas y anunciaron el renacer del oscurantismo. La estrategia de Pedro Sánchez, arriesgada como le gusta a él, funcionó. Pues si los españoles de verdad quieren volver al pasado, que lo voten así. Y convocó a elecciones en cuatro semanas.
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