
Un Mundo incierto
El estratega político Mauricio De Vengoechea analiza, en exclusiva para CAMBIO, las perspectivas de este mundo incierto en momentos en que Donald Trump, el nuevo presidente de Estados Unidos, con sus declaraciones más recientes, evidencia sus ánimos imperialistas y varios países europeos se inclinan más a aceptar que el conflicto con Ucrania termine ya, sin importarles que esto favorezca a Putin.
Por: Mauricio Vengoechea
El 2024 fue un año cargado de la polarización y los enfrentamientos que vienen desde hace años, lo cual marcó la agenda no solo global sino nacional.
En el Oriente Medio, un repudiable acto terrorista perpetrado por Hamás despertó el resentimiento y deseo de venganza de Israel, país que por orden de su primer ministro realizó cruentos ataques no solo sobre la franja de Gaza –por lo que Benjamín Netanyahu y su exministro de defensa Yoav Gallant han sido acusados como criminales de guerra–, sino porque los ataques militares se extendieron contra Irán, el Líbano, Siria y Yemen. Valdría la pena preguntarse si la decisión de Netanyahu fue una respuesta militar legítima al acto terrorista acontecido o, por el contrario, una estrategia política personal para aferrarse al poder en el que ya se tambaleaba antes de comenzar la guerra y evitar así caer en desgracia.
En Europa, desde una perspectiva política, se ha intensificado la polarización entre la izquierda y la derecha, incentivada principalmente por los movimientos de la extrema derecha que vienen resurgiendo en varios países de la Eurozona. Y como si esto no fuera ya preocupante, la guerra entre Rusia y Ucrania ha comenzado a dividir a los países europeos y hoy vemos cómo algunos de ellos se inclinan más a aceptar que el conflicto termine de manera inmediata, sin importar que esto favorezca la posición del atacante, Vladimir Putin.
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