
Elecciones en Gran Bretaña: un momento de peligro existencial para los conservadores
En exclusiva para CAMBIO, el periodista Daniel Mermelstein analiza el panorama electoral de Inglaterra, donde, a diferencia de lo ocurrido en Francia, en las elecciones de este jueves, no va a ganar la extrema derecha, sino la centroizquierda con el líder laborista, Keir Starmer a la cabeza.
Por: Daniel Mermelstein
Este jueves hay elecciones generales en Gran Bretaña. Y a menos de que se produzca algún evento sísmico, las va a ganar el partido Laborista. Y las va a ganar, según las encuestas, a lo grande, tal vez con una mayoría parlamentaria mayor que la que obtuvo Tony Blair en las legendarias elecciones de 1997. Y van a tener un triunfo de esa magnitud por muchos motivos, que veo de primera mano en mi barrio al norte de Londres.
En estas elecciones decidí salir a hacer campaña por los laboristas. Hace 20 años vivo en la circunscripción electoral de Finchley & Golders Green, la curul durante su carrera política de la antigua primer ministra, conocida como “la dama de hierro”, Margaret Thatcher. F&GG es, de muchas maneras, típica de los suburbios londinenses: habitantes de clase media, profesionales, familias que salieron del centro en busca de más espacio para criar a sus hijos y de mejores colegios para educarlos. Pero en otras cosas es atípica: es la zona de más alta densidad de habitantes judíos en el país, por ejemplo. Y es una zona donde la alineación política tiende a cambiar con el tiempo, a diferencia de muchas otras. En 1997 eligió a un diputado laborista. Y en 2010, con el regreso del partido Conservador al poder, eligió a un diputado de ese partido. Así que donde va F&GG, va también el país.
Y este año F&GG va, casi seguro, donde los laboristas. Una razón es la transformación del partido mismo. En las últimas elecciones generales, en 2019, bajo el liderazgo de Jeremy Corbyn, el partido sufrió una de las peores derrotas de su historia. Una de las razones fue la convicción en el electorado (justificada o no) de que el laborismo había sido capturado por facciones de extrema izquierda y además antisemitas. Casi nadie en F&GG votó laborista. Hoy la candidata es una mujer judía local y he podido ver, en mis rondas por los barrios, la cálida recepción que le da la gente. El actual líder, Keir Starmer, ha transformado la percepción del laborismo en el electorado. Starmer, un abogado que llegó a ser jefe de la fiscalía británica antes de entrar en política le ha dado al partido un aire de estabilidad centrista que atrae a los votantes indecisos.
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