
Darién: La persistencia del sueño americano y por qué miles de migrantes cruzan el infierno para llegar al norte
Miles de migrantes siguen cruzando caminos difíciles para llegar a Estados Unidos, pese a los riesgos que implica el camino y las condiciones no siempre favorables con las que se encuentran al llegar. Análisis.
Por: Redacción Cambio
Paulo llegó desde Colombia a Estados Unidos con su hijo, después de atravesar la frontera de Ciudad Juárez, México, y pasar un camino largo por Centroamérica. Se entregó a la patrulla fronteriza y los retuvieron por tres días en una de las famosas –entre los migrantes– “neveras” o habitaciones frías de la Patrulla Fronteriza gringa.
Su suerte fue mejor que la de muchos, porque tenía una pariente viviendo cerca de Washington y, cuando lo liberaron, se trasladó con ella. Buscó empleo y trabajó lavando carros, “colombianos tienen fama de buenos trabajadores”, dice. Se ganaba 9 dólares por cada hora, y trabajaba diez horas diarias. Le fue bien, se ganaba cerca de 200 dólares al día y su mayor problema, al comienzo, era que los latinos eran más hostiles con él que los norteamericanos.
Sin embargo, no pudo seguir viviendo con su prima y comenzaron las dificultades más notorias. No tenía cómo pagar un lugar para vivir y no quería exponer a su hijo a lugares en donde vivían personas hasta en la sala de un apartamento. Por eso, terminó juntando toda la plata que pudo en dos meses y regresó a Colombia.
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