
Acuerdos de Barranquilla: Colombia y Estados Unidos firman pactos sobre minerales críticos y energía nuclear
Colombia y Estados Unidos definieron en Barranquilla los ejes de su nueva relación bilateral, entre ellos la reconstrucción del país tras el terremoto, la recuperación económica y la seguridad. De la Espriella y Marco Rubio encabezaron el encuentro, en el que se firmaron dos memorandos de entendimiento.
Por: Carol Tatiana Gómez
El pasado 8 de septiembre, Barranquilla fue el lugar de encuentro entre el presidente Abelardo de la Espriella y el secretario de Estado de Estados Unidos —y una de las figuras más cercanas al presidente Trump—, el republicano Marco Rubio. En la sede alterna de Gobierno, se definió la hoja de ruta de la relación bilateral entre ambos países, en una reunión que dejó firmados dos memorandos de entendimiento sobre energía nuclear y minerales críticos, y puso sobre la mesa temas como el terremoto de agosto y la seguridad del hemisferio.
"Hoy Barranquilla ha sido escenario de una conversación estratégica para el presente y el futuro de Colombia y de nuestra relación con los Estados Unidos de Norteamérica", afirmó el mandatario colombiano, y se refirió a los tres objetivos de los Acuerdos de Barranquilla: la reconstrucción, la recuperación económica y la seguridad.

Los dos memorandos del acuerdo: minerales críticos y energía nuclear
Los documentos que quedaron firmados tras el encuentro fueron dos memorandos de entendimiento, suscritos por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el canciller de Colombia, Omar Bula. El primero se llama "Marco de Cooperación entre el Gobierno de la República de Colombia y el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica para el aseguramiento de las cadenas de suministros en la minería y el procesamiento de minerales críticos y tierras raras".
Ninguno de los dos gobiernos ha revelado detalles específicos del memorando, pero Estados Unidos ya ha firmado este tipo de acuerdos con otros países. Según el Departamento de Estado, se han hecho cerca de 21 acuerdos bilaterales o memorandos de entendimiento sobre minerales críticos en los últimos meses, con países como Argentina, Ecuador, Perú y Chile.

Los minerales críticos y las tierras raras son un grupo de materiales —litio, cobalto, níquel y los llamados elementos de tierras raras— indispensables para fabricar baterías, chips, turbinas eólicas y equipos de defensa. Realizar estos acuerdos hace parte de una estrategia de parte de Estados Unidos para diversificar las cadenas de suministro globales y reducir la dependencia de China en la extracción y procesamiento de estos recursos.
El segundo memorando firmado es el "Marco sobre cooperación estratégica civil en materia nuclear". Estados Unidos también ha firmado unos similares con otros países de la región: Ecuador, República Dominicana y Paraguay. En todos los casos, el acuerdo sienta las bases para eventuales proyectos de generación eléctrica, investigación y medicina nuclear, aunque no equivale por sí mismo a una autorización para transferir materiales o equipos destinados a reactores, un paso que requiere acuerdos adicionales bajo la legislación estadounidense.
Los demás temas de la agenda: terremoto, seguridad y migración
De la Espriella dijo que Estados Unidos ha entregado hasta el momento 26,5 millones de dólares en asistencia humanitaria para las víctimas del terremoto. También ha apoyado la respuesta a los incendios registrados en Tolima. Además, propuso trabajar con Washington en mecanismos de cooperación, inversión y financiación para infraestructura, energía, vivienda y tecnología, con la participación de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), otras agencias y empresas de ambos países.
En materia de seguridad, De la Espriella le propuso de nuevo a Rubio el "Plan Patriota Siglo XXI", una iniciativa para modernizar radares, drones e inteligencia militar con apoyo de Washington. El Presidente también hizo referencia al Escudo de las Américas, la coalición antidrogas impulsada por Trump, que según dijo ya comenzó a implementarse y que tendrá una sede de trabajo en Medellín.

Y sobre migración, De la Espriella habló de fortalecer la cooperación en migración legal y pidió que Estados Unidos reabra su consulado en Barranquilla, cerrado hace años. "Las cosas tienen que volver al orden primigenio", dijo el mandatario, que también recordó que la ciudad tuvo consulado estadounidense antes que Bogotá.
Al cierre del encuentro, De la Espriella dijo que los Acuerdos de Barranquilla "deben convertirse ahora en proyectos, en inversión, en empleos, cooperación, seguridad y resultados concretos", y dijo que los equipos de ambos gobiernos comenzarán a trabajar de inmediato para llevar esos anuncios a la práctica.
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