
Las sombras del registrador
Alexánder Vega, registrador nacional del Estado Civil.
Su vertiginoso ascenso en la vida pública y las anécdotas de quienes lo conocen del Consejo Nacional Electoral, dan cuenta de que Alexander Vega, el registrador nacional, tiene viejas deudas de su pasado. Su mención en los audios de Oscar Iván Zuluaga lo tienen otra vez en el centro de la polémica. Este es su perfil.
Por: Alfredo Molano
Por cuenta de los audios que el político uribista Daniel García Arizabaleta le entregó a la Fiscalía en los que el excandidato presidencial Oscar Iván Zuluaga reconoce que tiene conocimiento de la entrada de dinero de Odebrecht a su campaña, el nombre del registrador Alexander Vega vuelve a estar en el centro de la polémica. Según Zuluaga, se reunió en su momento con Vega, quien era magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), y este le dijo: "Hombre, mire, yo creo que esto aquí hay que sacarlo en tablas, porque si no, esto se forma una crisis institucional para el país ni la berraca". La investigación a la campaña de Zuluaga terminó archivada. Revivimos este perfil escrito por Alfredo Molano Jimeno sobre las sombras en la carrera de Alexander Vega Rocha.
El registrador Alexander Vega Rocha es un hombre de apenas 42 años pero que parece que se las sabe todas. Recién se había graduado de la Universidad Libre como abogado, en 2004, cuando logró el apoyo del alcalde de Chía Fernando Sánchez para ser personero del municipio. A partir de ese momento y hasta hoy, el ascenso de Vega en la escala del poder ha sido meteórico. Con una característica, su hoja de vida cabe en un párrafo: de personero pasó a contratista del Distrito, de ahí a litigante en asuntos electorales, para después hacerse magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE) y, finalmente, se convirtió en registrador nacional del Estado Civil. De ahí que muchos se pregunten cómo un joven oriundo de Miraflores, Guaviare, logró tanto en tan poco tiempo. La respuesta, tras consultar a una decena de fuentes que lo conocen en lo personal y lo profesional, es unívoca: tiene grandes habilidades como relacionista público, es un mago del lobby y un negociante avezado que pavimentó su elección con compromisos de índoles política y judicial.
A un mes exacto de las elecciones a Cámara y Senado, son muchos los políticos que le conocen secretos, pero ninguno está dispuesto a poner en riesgo su candidatura al revelar lo que le conoce a Vega Rocha, pues lo consideran un “hombre venal”, “capaz de cobrar venganzas personales a quienes lo dejen al descubierto”. El único que lo ha hecho es el hoy candidato al Senado por el Centro Democrático Andrés Guerra, quien en medio de la carrera por la Registraduría denunció que Vega había sido parte, junto con el exmagistrado Marco Emilio Hincapié, de una operación de extorsión en la que le pidieron 1.200 millones de pesos para salvarle la curul al Senado en 2010. La denuncia hecha por Guerra Hoyos, en ese momento aspirante a la Gobernación de Antioquia, sonó mucho pero tuvo poca trascendencia, pues al final Vega celebró su elección como registrador en parranda vallenata con Silvestre Dangond.
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