
Primicia: contrato de camionetas blindadas para la UNP volvió a quedar en manos de empresa relacionada con un escándalo de corrupción
Aunque a fines de octubre la Agencia Logística de las Fuerzas Militares revocó la subasta para comprar los vehículos, CAMBIO conoció que el proceso siguió y ya se firmó un primer contrato por más de 28.000 millones de pesos. En el consorcio que salió beneficiado figura una empresa relacionada con uno de los protagonistas del escándalo de corrupción que en 2022 sacudió a las Fuerzas Militares. Esta es la historia.
Por: Paola Herrera
Tortuoso: sin duda ese es el mejor adjetivo para calificar el proceso para comprar las 170 camionetas blindadas que necesita la Unidad Nacional de Protección (UNP). En el primer trimestre de este año, de nuevo se intentó obtenerlas por medio de un contrato interadministrativo con la Agencia Logística de las Fuerzas Militares. Esto con el fin de que esa entidad las adquiriera, ya que antes lo hacía directamente la UNP, que no pudo lograrlo.
La selección, efectuada con la modalidad de subasta, avanzó hasta la entrega de propuestas. Fue entonces cuando, en junio de este año, CAMBIO reveló los presuntos vínculos de un contratista con Andrés Sarabia, hermano de Laura Sarabia. Posteriormente, solo un proponente fue habilitado. En consecuencia, se decidió declarar desierta la adjudicación.
Tres meses después se hizo un nuevo esfuerzo cuando la Agencia Logística de las Fuerzas Militares abrió otra vez la convocatoria, que tampoco se salvó de los cuestionamientos. Para ese entonces, CAMBIO volvió a rastrear a las empresas que tenían interés de participar en el proceso y encontró nombres vinculados con el cartel de los carros blindados, denunciado hace un par de años por los medios de comunicación e investigado por la Fiscalía.
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